El asesinato de Dereck Isaac McNeil James abrió una nueva línea de investigación en el caso de Angie Peña: cómo llegó a circular la información sobre su identidad y su condición de testigo protegido. El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, confirmó que las autoridades ya revisan una posible filtración y admitió que resulta inquietante que se supiera públicamente su vínculo con el expediente
Un programa que no maneja la Policía
Velásquez aclaró que el Programa de Protección a Testigos no depende de la Policía Nacional, sino del Ministerio Público. La Ley de Protección a Testigos en el Proceso Penal, contenida en el Decreto 63-2007, establece que ese mecanismo funciona bajo dirección y coordinación del Ministerio Público y puede incluir resguardo para el testigo y para otras personas expuestas a riesgo por su declaración
Eso implica que no todos los agentes policiales conocen quién está incorporado al sistema. Según el ministro, en algunos casos la Policía puede no saber por completo la identidad del beneficiario
La reserva es obligatoria
La misma ley ordena que cualquier servidor público o particular que conozca medidas de protección debe mantener en estricta reserva la identidad del protegido y cualquier dato que permita ubicarlo. El incumplimiento puede generar responsabilidades penales, civiles y administrativas
Por ahora, Seguridad afirma que no hay evidencia que vincule a un policía con la supuesta filtración. La investigación deberá determinar quién tuvo acceso a la información, cuándo comenzó a difundirse y desde qué instancia pudo haberse revelado de forma irregular
También revisan un audio difundido tras el crimen
Velásquez se refirió además a un audio que circuló después del asesinato y en el que presuntamente McNeil habla sobre Angie Peña y otras personas relacionadas con el caso. El ministro dijo que todavía no puede confirmarse su autenticidad y advirtió que hoy existen herramientas para editar o manipular archivos de voz
Eso no descarta su valor investigativo. La grabación, insistió, debe pasar por una verificación antes de ser usada como elemento de prueba
Presión sobre todo el sistema
La preocupación aumenta porque Walter Peña, padre de Angie, ha denunciado amenazas contra otros testigos. Si se confirma que McNeil estaba protegido y que su identidad fue expuesta, el caso dejaría de ser un hecho aislado y pondría en duda la capacidad institucional para resguardar a personas clave en investigaciones de alto riesgo
La investigación tiene ahora dos objetivos centrales: esclarecer quién mató a Dereck McNeil y determinar si el crimen está ligado a la información que manejaba; y establecer cómo se conoció su condición de testigo protegido, así como el alcance que pudo tener esa revelación. En un caso que sigue sin respuestas sobre el paradero de Angie Peña, la seguridad de quienes todavía pueden aportar datos se vuelve decisiva