El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reconoció que algunos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cometen errores durante los operativos. También sostuvo que el gobierno de Donald Trump tiene la responsabilidad de investigarlos y, cuando corresponde, aplicar sanciones
La postura de Vance sobre la conducta de los agentes
Durante un foro ciudadano realizado en Michigan, Vance señaló que la mayoría de los funcionarios busca proteger al país, aunque admitió que algunos pueden equivocarse gravemente
El vicepresidente afirmó que las autoridades federales deben procesar e investigar a quienes incurran en conductas indebidas. También indicó que, en distintos casos, el ICE realizó investigaciones internas, ofreció capacitación adicional y aplicó medidas disciplinarias
Según Vance, el gobierno no siempre informa públicamente esas actuaciones. Además, sostuvo que los funcionarios deben ser evaluados mediante los procedimientos habituales y, si corresponde, ante un tribunal
El atropellamiento investigado en Houston
Las declaraciones se conocieron después del atropellamiento de Miguel Parra Hernández, un mexicano de 48 años, durante un procedimiento migratorio en el área de Houston, Texas, el 10 de octubre
El hombre, que trabajaba en la construcción, sufrió múltiples fracturas en una pierna y un tobillo. Recibió atención hospitalaria y procedimientos quirúrgicos, y permanecía bajo custodia federal mientras se recuperaba
La fiscalía del condado de Harris investiga el caso. El fiscal Sean Teare dijo que las imágenes de una cámara de vigilancia generan interrogantes sobre la actuación del agente y sobre la posibilidad de que el atropellamiento haya sido intencional
El ICE afirmó que Parra Hernández se había colocado delante del vehículo durante el operativo. Sin embargo, las imágenes examinadas por los investigadores muestran a una camioneta que avanza hacia el hombre mientras este intenta escapar
Otros operativos bajo cuestionamiento
Entre los episodios que generaron críticas también figuran las muertes de Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses baleados por agentes federales durante intervenciones relacionadas con operativos migratorios en Minnesota, a comienzos de 2026
El agente del ICE Jonathan Ross, señalado por haber disparado mortalmente contra Good, fue apartado temporalmente mediante una licencia administrativa. En mayo, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, preguntó si el funcionario había sido reasignado a ese estado. El Departamento de Seguridad Nacional no precisó entonces dónde prestaba servicio
El Departamento de Justicia abrió una investigación sobre la muerte de Pretti. Hasta el 16 de octubre, ninguno de los dos episodios había derivado en cargos penales contra los agentes involucrados
Durante 2026 también se registraron otros casos cuestionados por el uso de la fuerza: en julio, un agente del ICE mató a tiros en Biddeford, Maine, al colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 25 años; en septiembre, un funcionario migratorio disparó por la espalda contra un ciudadano venezolano durante un operativo en Austin, Texas; y el 8 de octubre, agentes hirieron de un disparo en el cuello a Oscar Belgal, un hombre de República Dominicana, mientras intentaban detenerlo en Nueva York. En el vehículo de este último se encontraba su hijo de cinco años