José Flores vive en Sardinal, en la península de Nicoya, una región de Costa Rica conocida por la cantidad de personas que superaron los 100 años. Según sus documentos oficiales, nació el 11 de julio de 1907 en Las Lajas Cañas, Guanacaste

Si su edad es confirmada, Flores tendría 119 años y podría convertirse en el hombre más longevo registrado. Cuando le preguntaron cuál era el secreto de su vida extensa, respondió: “Dios es el secreto”

Una vida de trabajo y actividad

Durante décadas trabajó en una plantación bananera y también se dedicó a la agricultura. Su familia recuerda que, incluso a los 105 años, todavía bailaba, llevaba su machete y realizaba tareas en el campo

Su nieta Hellen Flores contó que en su juventud fumaba, bebía alcohol y practicaba boxeo. Aunque hoy lleva una vida más tranquila, todavía conserva algunos gustos de aquella época y ocasionalmente toma whisky

En su rutina actual suele permanecer activo durante las tardes, mirar televisión, dormir un rato en una silla y jugar al dominó con sus familiares. Además, toma dos medicamentos y unas gotas para tratar problemas vinculados con la próstata y el corazón

Para su nieta, la alimentación y el acompañamiento de la familia podrían estar entre los factores que explican su longevidad

La documentación que podría cambiar un récord

Flores enviudó hace 23 años y tuvo ocho hijos. En julio recibió la visita de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien ordenó construir una vivienda adaptada a sus necesidades

La Asociación Península de Nicoya Zona Azul trabaja para verificar oficialmente su edad y gestionar su postulación ante Guinness. Si se confirma que tiene 119 años, superaría al japonés Jiroemon Kimura, quien murió en 2013 a los 116

El récord absoluto de longevidad continúa en manos de la francesa Jeanne Calment, fallecida en 1997 a los 122 años

Consultado sobre el consejo que daría a las nuevas generaciones, Flores eligió una respuesta ligada a su propia historia: trabajar y mantenerse activo