El psicólogo Joseph Ferrari explicó que el desorden no solo complica la organización del día a día, sino que también puede afectar el bienestar emocional. Para el especialista, ordenar un espacio pequeño ya genera una sensación de avance y ayuda a recuperar el control sobre las tareas pendientes

Perfeccionismo y postergación, una combinación frecuente

Ferrari señaló que muchas personas confunden el perfeccionismo con una virtud, cuando en realidad puede funcionar como una excusa para no empezar. Según su mirada, esperar el momento ideal suele llevar a la inacción y alimenta la procrastinación

También destacó que el fracaso cumple un papel necesario en el crecimiento personal. Con una comparación simple, sostuvo que no todo desarrollo ocurre en condiciones perfectas y que los errores o intentos incompletos forman parte del proceso

Cuatro pasos para empezar sin abrumarse

Entre sus recomendaciones, propuso comenzar por una tarea pequeña, como ordenar un cajón, un estante o una parte del armario. La idea es avanzar sobre algo concreto y alcanzable, en lugar de intentar resolver todo al mismo tiempo

El especialista afirmó además que completar una tarea sencilla fortalece la confianza para seguir con la siguiente. A eso sumó la importancia de concentrarse en el presente, con menos distracciones, y de priorizar las relaciones personales por encima de los objetos

Orden útil, pero sin obsesión

Ferrari también remarcó que el orden puede reducir la ansiedad y mejorar la satisfacción con la vida, porque un entorno más claro facilita decidir y actuar. Sin embargo, advirtió que esa búsqueda se vuelve negativa cuando se transforma en una conducta rígida o neurótica

Para el psicólogo, ser organizado y eficiente puede ser parte de una vida saludable. El problema aparece cuando esa exigencia deja de ayudar y se convierte en una obsesión