Kenji Fujimori afirmó que espera que el país tenga un rumbo positivo tras la asunción de su hermana, Keiko Fujimori, a la Presidencia para el periodo 2026-2031. También remarcó que, como ciudadano, no tendría sentido desear un escenario adverso para el país
Lejos de la política y con una nueva rutina
En una entrevista digital, el excongresista descartó tensiones con sus hermanos y sostuvo que cada uno sigue su propio camino. Añadió que mantenerse fuera de la política le ha dado una sensación de calma y paz, una etapa que compara con experiencias personales recientes, como un viaje en el que practicó esnórquel junto a su esposa, Erika Muñoz
Kenji reconoció además que volver a la actividad política implicaría retomar un nivel alto de exposición pública, algo que, por ahora, no desea asumir. Ante esa posibilidad, respondió de forma tajante que tendría que renunciar a la tranquilidad que hoy valora
Su pasado político y la situación de su familia
Durante la conversación, recordó el periodo posterior a su salida del Congreso en 2018, cuando fue suspendido por presuntos delitos de cohecho activo, cohecho genérico y tráfico de influencias. También repasó que uno de sus principales objetivos en política fue lograr la liberación de su padre, Alberto Fujimori, mediante el indulto concedido en 2017
Esa medida fue anulada en un primer momento por la Justicia y más tarde confirmada. Además, en junio de 2024, la Corte Suprema ratificó la condena de cuatro años y medio de prisión en su contra por tráfico de influencias, aunque la pena quedó suspendida, por lo que no ingresará a un penal
El exparlamentario también se refirió a sus hermanos. Dijo que Hiro vive en Japón con su familia y trabaja como consultor financiero, mientras que Sachi divide su vida entre Perú y Alemania junto a su esposo. Con ello, resumió que cada uno ha ido construyendo su propio rumbo