Un regreso al monte correntino
Kuarahy y Jasy, dos aguará guazú criados en rehabilitación, fueron liberados en los Esteros del Iberá, en Corrientes, después de nueve meses de trabajo en el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn, en Escobar
Ambos cuentan con collares satelitales con tecnología GPS, una herramienta que permite seguir sus movimientos y acompañar su adaptación al ambiente natural
Rescate y crianza especializada
Los ejemplares habían sido encontrados en Corrientes con apenas 45 días de vida, luego de quedar huérfanos. Primero recibieron asistencia en el Centro de Conservación Aguará, donde permanecieron un mes para curaciones y atención inicial
Después fueron trasladados a Escobar, donde pasaron por un estricto aislamiento humano. Según el equipo técnico, el hecho de que fueran hermanos ayudó a que la adaptación fuera menos difícil, porque el vínculo entre ambos funcionó como sostén durante las primeras semanas
Un avance para la especie
Durante la rehabilitación, los animales pasaron de pesar 1,2 kilos a 20 kilos y alcanzar 90 centímetros de altura. Con esta liberación, el programa suma cuatro ejemplares criados que ya viven en un entorno correntino rico en recursos naturales
El aguará guazú está considerado vulnerable en Argentina y casi amenazado a nivel global. Entre sus principales amenazas figuran la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y caminos, y la caza impulsada por creencias erróneas sobre su comportamiento
Desde el equipo de conservación destacaron que cada animal que vuelve a su ambiente representa un aporte para la especie y para el trabajo de protección que sostiene este tipo de programas