MADRID. La Puerta del Sol se convirtió en el centro de una protesta contra el costo de la vivienda en España. Desde el sábado, miles de jóvenes participan de un acampe impulsado por el Sindicato de Inquilinos, luego del desalojo de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años

Entre toldos improvisados, cartones y carpas, los manifestantes se preparan para pasar otra noche bajo la llovizna. La concentración también funciona como una vigilia ante el paquete de medidas que el gobierno espera tratar en el Consejo de Ministros

Alquileres que dejan a los jóvenes sin opciones

Rocío, de 37 años, comparte una vivienda y asegura que no puede afrontar sola el costo de alquilar. Explica que los salarios, los precios de los alquileres y la inflación la mantienen en una situación de supervivencia permanente

Javier Díaz, de 26 años, vive con su pareja y otra persona. Paga 500 euros por una habitación y teme no poder continuar allí cuando su contrato termine dentro de un año. Por eso reclama que los alquileres sean congelados

“La vivienda no debería funcionar de manera tan diferente a otros servicios esenciales”, plantea el joven, que permanece acampando frente al despacho de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso

Una negociación atravesada por diferencias políticas

Pedro Sánchez negocia un decreto bautizado “Maricarmen”, que deberá ser aprobado por el Consejo de Ministros y posteriormente ratificado por el Congreso de los Diputados

La izquierda del oficialismo impulsa el congelamiento de los alquileres y una intervención más profunda del mercado. El Partido Nacionalista Vasco y Junts, en cambio, prefieren moderar los precios mediante beneficios impositivos para los propietarios

Díaz Ayuso cuestionó las propuestas que, según sostuvo, podrían incluir la expropiación de viviendas o la permanencia de inquilinos en determinadas circunstancias. También ironizó sobre el caso de la jubilada desalojada

El reclamo suma críticas contra Ayuso

En la protesta, los manifestantes corean consignas contra la presidenta madrileña. A la indignación por el desalojo se sumó el escándalo relacionado con la compra de un ático valuado en 6 millones de euros con fondos de la Comunidad de Madrid para uso personal de Ayuso

Ricardo Chacón, un empleado sanitario de 56 años, también responsabiliza al alcalde madrileño José Luis Martínez-Almeida y acusa a ambos dirigentes de respaldar a bancos y fondos de inversión

Sin embargo, su principal reproche apunta al gobierno de Sánchez, al que cuestiona por no haber resuelto el problema habitacional durante sus ocho años de gestión. Según cuenta, su hijo gana 1500 euros mensuales, pero aun así no puede independizarse

Una noche de organización y expectativa

El campamento tiene una carpa naranja como punto de encuentro. Allí se organizan actividades culturales, se distribuye comida y se reciben invitados, entre ellos el cineasta Pedro Almodóvar

Mientras algunos jóvenes levantan sus tiendas y otros las desmontan, los turistas observan la escena entre el movimiento habitual del centro de Madrid. Bianca, de 27 años, llegó para acompañar a sus amigos y describió la movilización como un despertar generacional comparable al 15-M de hace 15 años

Los manifestantes esperan que la decisión del gobierno produzca cambios concretos. Para muchos, la permanencia en Sol puede ser la última noche del acampe, pero también representa el comienzo de una presión social que busca transformar el acceso a la vivienda