Vonda Wright, especialista en longevidad y cirujana académica de la Universidad de Pittsburgh, sostiene que el declive físico no tiene por qué ser una consecuencia inevitable del envejecimiento

Después de estudiar durante más de dos décadas a atletas de alto rendimiento mayores de 50 años, la experta busca modificar la forma en que se entiende el paso del tiempo. A los 58 años, mantiene una rutina orientada a preservar la fuerza física y la salud cognitiva

Proteínas y alimentos naturales

Uno de los pilares de su estrategia es consumir 130 gramos de proteína por día, una cantidad que, según explica, le permite desarrollar y conservar la musculatura que necesita

Su alimentación prioriza productos naturales y evita los conservantes. Incluye verduras de hojas verdes, como espinaca y col rizada, además de huevos, lácteos y distintos tipos de carne

“Como mucha verdura, incluso en el desayuno. Desayuno ensalada”, afirmó la especialista

Wright también limita los carbohidratos simples, como el pan blanco, porque pueden producir picos de glucosa y favorecer procesos inflamatorios. En su lugar, prepara pan de masa madre artesanal, que fermenta y congela para disminuir su índice glucémico

La médica asegura que el azúcar le genera somnolencia y una sensación de inflamación generalizada. Por eso, elige un esquema de alimentación antiinflamatorio que, según considera, beneficia tanto al organismo como al cerebro

Movimiento durante toda la jornada

Además de la dieta, la autora de Unbreakable destaca la importancia de incorporar actividad física no estructurada a la vida cotidiana

La especialista advierte que permanecer sentado durante períodos prolongados eleva los riesgos de obesidad, infarto, diabetes y depresión. Para evitarlo, recomienda caminar a paso ligero y elegir recorridos más largos para sumar pasos

También propone hacer sentadillas contra la pared durante una llamada, cambiar la silla del escritorio por una pelota de ejercicios y aprovechar el tiempo frente al televisor para pedalear en una bicicleta fija o caminar sobre una cinta

Wright suma ejercicios de respiración profunda cada hora. Según explica, esta práctica ayuda a liberar óxido nítrico y a limpiar los vasos sanguíneos de depósitos grasos

Su enfoque se basa en realizar cambios simples y accesibles: mantener el cuerpo en movimiento de manera constante puede contribuir a una vida más saludable