WASHINGTON. El nuevo informe sobre inflación que se difundirá este miércoles volverá a poner bajo la lupa el comportamiento de los precios en Estados Unidos, en medio de dudas sobre si el alza sigue siendo persistente o si empieza a moderarse con más claridad

Señales mixtas para julio

Las proyecciones de economistas anticipan que los precios al consumidor subieron 3,4% interanual en julio, por debajo del 3,5% de junio y del pico reciente de 4,2% de mayo. En la comparación mensual, se espera un aumento de apenas 0,1%

Si se excluyen alimentos y energía, la inflación núcleo podría bajar por segundo mes consecutivo a 2,5%, desde 2,6% en junio. Esa categoría es la que sigue con más atención la Reserva Federal

Gasolina, servicios y costos persistentes

Una parte de la desaceleración reciente responde a la caída de los precios de la gasolina tras el alto el fuego en la guerra entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, el combustible volvió a encarecerse a fines de julio y a comienzos de este mes, lo que podría volver a empujar la inflación en el informe siguiente

Más allá de esos vaivenes, los servicios continúan mostrando aumentos superiores al 3% anual en rubros como salud, restaurantes y mantenimiento de autos. Para los economistas, eso sugiere que hay presiones más profundas que no dependen solo del petróleo o de la inversión en inteligencia artificial

Presión sobre la Reserva Federal

El dato llega en un momento de fuerte debate dentro de la Reserva Federal sobre si debe subir su tasa de referencia para frenar la inflación. En su última reunión, el organismo dejó la tasa sin cambios, cerca de 3,6%, aunque con una votación dividida

Al mismo tiempo, el mercado laboral mostró señales de debilidad tras la caída de empleos en julio, un factor que suele volver más prudente a la Fed frente a nuevos aumentos de tasas

Consumo bajo tensión

Los hogares siguen ajustando gastos ante la suba de alimentos, con estrategias que van desde comparar precios hasta recortar compras habituales. Algunos comercios respondieron con rebajas en productos básicos, pero otras compañías todavía trasladan costos más altos a sus clientes

Con ese panorama, el informe de este miércoles será clave para medir si la inflación perdió impulso de verdad o si apenas atraviesa una pausa antes de volver a acelerarse