La Organización de los Estados Americanos aprobó este miércoles avanzar con la convocatoria a una reunión de cancilleres de América Latina para abordar la situación en Nicaragua, luego de la suspensión definitiva de las elecciones ordenada por Daniel Ortega y Rosario Murillo. La propuesta recibió respaldo mayoritario, con la excepción de Brasil
La iniciativa fue presentada por Estados Unidos y acompañada por Argentina, Costa Rica, Panamá y Paraguay. En el Consejo Permanente, el representante estadounidense Michael Kozak sostuvo que la crisis nicaragüense trasciende el plano interno y tiene impacto sobre la paz y la seguridad en las Américas
El planteo de Brasil
La posición brasileña fue expuesta por Thaís Mesquita Candia Pecoraro, ministra consejera de su embajada ante la OEA. Allí señaló que la situación en Nicaragua debe ser considerada una crisis política con consecuencias graves sobre los derechos humanos, pero no como un asunto de seguridad regional
También advirtió que una reunión de cancilleres en este momento sería prematura y podría elevar las tensiones, además de dificultar el diálogo entre la organización y el gobierno nicaragüense
El respaldo regional
Desde Paraguay, el embajador Raúl Florentín afirmó que la OEA no puede permanecer en silencio ante una situación de esa gravedad. A su criterio, el caso nicaragüense ya no se limita a violaciones de derechos humanos y deterioro democrático, sino que compromete la seguridad hemisférica
En la sesión participaron además dos referentes nicaragüenses y latinoamericanos vinculados a la defensa de los derechos humanos: Juan Sebastián Chamorro y Rosa María Payá
Chamorro, excarcelado en 2023 tras permanecer preso y luego desterrado a Estados Unidos, recordó el alcance de la represión contra opositores. Payá, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, describió detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución religiosa y violencia contra pueblos indígenas y afrodescendientes
La resolución quedó así encaminada a una discusión de mayor nivel político dentro del sistema interamericano, en medio de la creciente presión regional sobre el gobierno de Managua