La queja por las cancelaciones

La ONCE ha denunciado que un usuario ciego sufrió tres cancelaciones de viaje en Uber por desplazarse con su perro guía jubilado, acreditado como animal de asistencia. Según la organización, los conductores anularon el servicio en el momento de la recogida, sin dar explicaciones

En uno de los casos, tras advertir que viajaría con un perro guía autorizado, el conductor le indicó que debía pedir Uber Pet, pese a que estos animales no son mascotas y tienen reconocido su derecho de acceso

Un derecho protegido por ley

La ONCE subraya que los perros guía en activo y los jubilados, siempre que estén acreditados, pueden acceder junto a su usuario a espacios, establecimientos y transportes de uso público. Ese mismo derecho se extiende a los perros guía en formación, si van acompañados por su formador o agente de socialización acreditado e identificados como tales

La organización recuerda que la normativa estatal prohíbe limitar ese acceso por decisiones particulares de empresas o conductores. El marco legal vigente, recogido en el Real Decreto 409/2025 y el Real Decreto 193/2023, garantiza el acceso, la permanencia y el desplazamiento con el animal sin discriminación ni coste adicional, salvo por servicios ajenos al acceso

Excepciones muy concretas

La ley prevé algunas limitaciones concretas, como zonas de manipulación de alimentos, áreas exclusivas de personal, quirófanos, urgencias, el agua de piscinas, parques acuáticos, saunas, baños turcos o el interior de las atracciones de parques de ocio. También puede restringirse el acceso si el animal presenta enfermedad, falta de higiene o existe un riesgo grave e inminente para personas o animales