La anunciada visita de Kanye West a Rusia, donde tiene previsto presentarse como Ye, abrió un debate público y político por sus antecedentes antisemitas y sus elogios al nazismo. La expectativa por los shows, fijados para el 10 y 11 de octubre en San Petersburgo, terminó cruzada por dudas sobre su realización, cambios de postura de la sede inicialmente elegida y señales de desacuerdo dentro de las autoridades

Las entradas aparecieron a comienzos de mes a través de una organizadora con sede en Moscú, que informó que los conciertos se harían en la Gazprom Arena. El estadio incluso difundió anuncios en su canal de Telegram. Sin embargo, días después negó haber firmado contrato alguno para alquilar el recinto, lo que desató confusión entre compradores y organizadores

Los tickets, con valores que iban desde unos 100 hasta casi 2.000 dólares, se agotaron en parte en pocas horas. Tras el giro de la sede, usuarios en redes sociales exigieron la devolución del dinero. La empresa promotora sostuvo que los conciertos no estaban cancelados y aseguró que trabajaba en una salida, mientras pedía esperar un anuncio oficial

La polémica no quedó solo en el plano logístico. En paralelo, se instaló una discusión interna sobre la conveniencia de permitir la presentación de West, uno de los nombres occidentales más conocidos en encabezar un cartel en Rusia desde el inicio de la ofensiva contra Ucrania en 2022

Para algunos funcionarios, su llegada serviría para mostrar que el país no está aislado. Para otros, sus declaraciones previas sobre Hitler y los nazis volvían el caso especialmente delicado

West se disculpó en 2023 por expresiones antisemitas pasadas y en enero atribuyó parte de su conducta a un trastorno bipolar en un aviso a página completa. Aun así, sigue bajo fuerte escrutinio internacional: en varios países europeos se le ha prohibido el ingreso por comentarios antisemitas

En Rusia, el legislador Vitaly Milonov criticó al artista por sus “cosas viles y obscenas”, aunque rechazó un veto formal. Ekaterina Mizulina, responsable del organismo de seguridad en internet, también cuestionó la posible actuación en San Petersburgo, una ciudad marcada por el asedio nazi durante la Segunda Guerra Mundial

Mientras tanto, otros escenarios se ofrecieron a recibir los conciertos. El estadio Luzhniki de Moscú señaló que consideraría la propuesta si se la pidieran, y un responsable de un museo cercano a Anapa dijo tener un espacio disponible para 1.500 personas. A esta altura, sin embargo, sigue sin confirmarse si West finalmente se presentará en Rusia