La SE-40 sigue sin cerrarse en Sevilla más de tres décadas después de que comenzara a planificarse como la gran ronda de circunvalación para aliviar la presión sobre la SE-30. El punto más complicado continúa siendo el cruce del Guadalquivir entre Dos Hermanas y Coria del Río, un trazado de algo más de cinco kilómetros que pasó de concebirse como túnel a resolverse con un gran puente atirantado

De un túnel fallido a un puente de gran escala

Las primeras excavadoras llegaron a la obra en 2007, cuando aún se hablaba de inaugurar los 77 kilómetros de la autovía pocos años después. La crisis económica interrumpió los trabajos y solo en 2011 se abrió al tráfico el primer tramo, entre La Rinconada y Alcalá de Guadaíra. Desde entonces, la infraestructura ha avanzado a trompicones sin completar su trazado

En el sector del río, la solución inicial fue un sistema de túneles bajo el cauce. Ese planteamiento se descartó tras una inversión de 145 millones de euros en estudios e indemnizaciones, entre ellas una tuneladora valorada en 37 millones que acabó vendida como chatarra sin llegar a excavar

Un diseño que aspira a récord europeo

La alternativa actual prevé viaductos y un puente atirantado de más de 700 metros de longitud, con un gálibo de 70,80 metros. Si llega a construirse, sería el puente más alto de Europa y el tercero del mundo, además de permitir el paso de grandes buques hacia el Puerto de Sevilla. El presupuesto de este tramo sur asciende a 688 millones de euros

La batalla judicial por el encargo

El proyecto también está atrapado en los tribunales. El primer encargo a INECO para redactar los proyectos constructivos se formalizó el 26 de agosto de 2024 por más de 11 millones de euros, pero fue anulado poco después al detectarse que no incluía la metodología BIM, obligatoria desde 2023. El Ministerio desistió de esa licitación el 4 de diciembre de 2024

Días después, el Consejo de Ministros aprobó un nuevo encargo a la misma empresa, ya con BIM incorporado, por 13,12 millones de euros. Esa decisión fue recurrida ante la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo por patronales de ingeniería, que sostienen que el procedimiento debería haberse sometido a concurso público

Los impugnantes también cuestionan la experiencia de la empresa pública para diseñar una obra de esta magnitud y denuncian una subcontratación que, según sus cálculos, superaría los límites legales en algunos tramos. El Ministerio de Transportes mantiene su objetivo de completar la SE-40 entre 2030 y 2031, aunque el inicio efectivo de las obras sobre el río depende ahora del fallo judicial