La presión en la frontera de Ceuta ha vuelto a poner el foco en el papel de Marruecos en la gestión migratoria. Mientras España refuerza medidas en el lado peninsular, una parte decisiva del control depende de las autoridades marroquíes
Desde el año 2000, la Unión Europea mantiene una relación de asociación con Marruecos que abarca comercio, transición verde y migración. En ese marco, la financiación europea destinada al país norteafricano ha ido aumentando y ya supera los 500 millones de euros en los últimos años
Apoyo europeo entre 2015 y 2021
Según los datos de la Comisión Europea, a través del Fondo Fiduciario de la UE para África, Bruselas comprometió 234 millones de euros con Marruecos entre 2015 y 2021 mediante contratos bilaterales y regionales
La mayor parte de esa cantidad, un 77% equivalente a 179 millones, se dirigió a la gestión integrada de fronteras y a la lucha contra el contrabando y la trata de seres humanos
El reparto también incluyó un 12% para proyectos de protección y estabilización comunitaria, un 7% para migración laboral y un 4% para gobernanza migratoria y retornos voluntarios
El salto de financiación en el periodo 2021-2024
La estrategia continúa con el Instrumento de Vecindad, Cooperación al Desarrollo y Cooperación Internacional, conocido como Europa Global. Entre 2021 y 2024, este mecanismo asigna a Marruecos 1.000 millones de euros
Dentro de ese marco, unos 193 millones se han destinado al paquete regional de migración, con foco en gobernanza, retornos voluntarios, migración legal, control fronterizo y lucha contra el tráfico de migrantes, además de la protección de las personas migrantes
En 2023, además, se anunció un programa de 152 millones de euros para reforzar la gestión fronteriza marroquí y apoyar los retornos voluntarios. Con este nuevo tramo, la financiación vinculada a estas partidas vuelve a situarse por encima de los 500 millones