Las montañas rusas de Six Flags en Estados Unidos alcanzan velocidades superiores a los 100 km/h y presentan descensos pronunciados. Entre las atracciones más destacadas se encuentran Goliath, X2 y Texas Giant
Tres atracciones con características extremas
Goliath, ubicada en Six Flags Over Georgia, en Austell, alcanza aproximadamente 61 metros de altura y una velocidad máxima de 113 km/h. La atracción funciona desde hace alrededor de dos décadas
La montaña rusa quedó bajo investigación después de la muerte de Hassan Jihad Ibn Kariem, de 42 años, quien fue eyectado de su asiento y golpeó el tren al caer. Tras el episodio, la empresa ordenó el cierre preventivo de nueve atracciones de diseño similar en América del Norte
X2, situada en Six Flags Magic Mountain, en Valencia, California, fue cerrada de manera permanente luego de múltiples demandas de visitantes que denunciaron lesiones cerebrales traumáticas. La decisión también se vinculó con un acuerdo económico relacionado con la demanda presentada por la familia de un joven fallecido en 2022
Texas Giant, en Six Flags Over Texas, alcanza 104 km/h y tiene un recorrido de más de tres minutos. En 2013, una mujer de 52 años murió después de deslizarse fuera de su asiento mientras el coche avanzaba
Cómo funcionan los sistemas de sujeción
Los especialistas de la industria sostienen que las montañas rusas modernas incorporan estándares técnicos elevados y varios mecanismos destinados a reducir el riesgo de fallas mecánicas
En Goliath, la barra de seguridad sobre el regazo, conocida como clamshell, se ajusta mediante un mecanismo de trinquete que emite clics al cerrarse sobre la cadera del pasajero. El sistema utiliza varios discos redundantes para mantener la sujeción si uno de ellos falla
Sin embargo, los desacoples físicos o los errores de ajuste pueden volver vulnerable el sistema. Después del accidente de Texas Giant, Six Flags modificó sus procedimientos, instaló barras rediseñadas, añadió cinturones y colocó un asiento de prueba en el acceso a la atracción
Según una estimación citada por especialistas, la probabilidad de sufrir una lesión grave en un parque de diversiones estadounidense es de una por cada 15,5 millones de viajes
Una supervisión repartida entre los estados
En Estados Unidos no existe un organismo federal encargado de regular los parques fijos. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor supervisa las ferias itinerantes, pero las instalaciones permanentes quedan fuera de su jurisdicción nacional
La fiscalización depende de cada estado. En California, el Departamento de Relaciones Industriales aprueba las atracciones nuevas o modificadas y exige inspecciones anuales, públicas o realizadas por los propietarios
En Georgia, la revisión anual de atracciones como Goliath corresponde a la Oficina del Comisionado de Bomberos y Seguridad de Seguros. En Florida y Texas, los grandes complejos no están sujetos a inspecciones estatales directas: los controles quedan a cargo de firmas privadas contratadas por los operadores o las aseguradoras. Florida sí exige informar lesiones graves o muertes
Arizona no cuenta con un organismo estatal específico para fiscalizar las atracciones mecánicas. Allí, la aplicación de la ley y las revisiones anuales privadas quedan en manos de las autoridades locales