El médico cardiólogo Daniel López Rosetti sostuvo que la actividad física puede ser una herramienta terapéutica clave para la salud mental, especialmente en cuadros de angustia, tristeza y depresión vinculados al estrés cotidiano

Según explicó, los beneficios del ejercicio sobre el cerebro requieren un tiempo de adaptación. En los casos de depresión, dijo, las mejoras suelen advertirse entre las cuatro y las ocho semanas, y no de forma inmediata

La dosis semanal recomendada

López Rosetti remarcó que la referencia habitual para el ejercicio aeróbico es alcanzar 150 minutos semanales de caminata rápida. También ejemplificó que puede distribuirse en 30 minutos, cinco veces por semana

Además, destacó la importancia del trabajo muscular. A su criterio, la musculación ayuda a mantener y aumentar el tono muscular, y forma parte de la misma estrategia de cuidado

Aeróbico y fuerza, con efectos similares

El especialista señaló que caminata, caminata rápida, jogging y pesas forman parte de las modalidades con respaldo para el tratamiento de la depresión. Indicó, además, que el ejercicio de resistencia o musculación produce un efecto equivalente al aeróbico en ese contexto

Cuando el malestar es transitorio

También diferenció la depresión clínica del estado anímico bajo que puede aparecer por frustraciones, emociones o estrés. En esos casos, afirmó, la actividad física puede generar mejoras en pocos días y actuar como un recurso de alivio rápido

Para López Rosetti, el movimiento no solo ayuda al cuerpo: también puede funcionar como una forma concreta de tratamiento para el ánimo