Después de más de 48 horas de demoras, traslados improvisados y reclamos, los 292 pasajeros que quedaron varados en Brasil comenzaron a ver el final de la espera. El avión enviado para rescatarlos llegó finalmente al Aeropuerto Internacional de Natal y la partida quedó reprogramada para las 21.10 de este martes
La compañía había informado antes dos horarios previos, a las 18.50 y luego a las 20.30. En su comunicación, atribuyó el primer cambio a circunstancias operativas imprevistas y aseguró que ofreció alojamiento y asistencia a los afectados, además de pedirles que permanecieran disponibles para recibir nuevas indicaciones sobre el traslado al aeropuerto
La emergencia que interrumpió el vuelo
El viaje original había salido el domingo desde Ezeiza con destino a Madrid, pero terminó con un aterrizaje de emergencia en Natal. Según el relato de pasajeros, el episodio estuvo precedido por ruidos fuertes, humo y chispazos visibles desde la cabina
La aerolínea explicó que la maniobra se debió a un inconveniente en un indicador del avión y que el comandante decidió aterrizar por seguridad operacional. No dio más precisiones técnicas sobre la falla ni sobre el estado de la aeronave
Entre los pasajeros circuló otra versión no confirmada: que el piloto habría logrado llegar con un solo motor en funcionamiento. La empresa no avaló esa hipótesis
Hoteles, colectivos y esperas interminables
Una vez en tierra, la dificultad dejó de ser aérea y pasó a ser logística. Conseguir comida, alojamiento, traslados e información para casi 300 personas resultó mucho más complicado de lo previsto
Algunos pasajeros pasaron horas dentro de colectivos, otros fueron llevados a hoteles sin disponibilidad y terminaron regresando al aeropuerto. En varios casos, la asistencia recién llegó avanzada la mañana del lunes
Tamara Gallardo, que viajaba a Alemania por trabajo, contó que perdió su conexión hacia Múnich y que pasó buena parte del tiempo sin habitación ni acceso a una ducha. También señaló que no tenía dinero para comprar otro pasaje y que seguía sin respuestas claras sobre su situación
Pía Garbiero, que viajaba a España con tres acompañantes, describió una dinámica de desinformación permanente: desde la aerolínea les pedían seguir las instrucciones del aeropuerto y, al mismo tiempo, en el aeropuerto les decían que esperaban indicaciones de la empresa
Testimonios cruzados entre el enojo y el alivio
No todos vivieron la misma experiencia. Algunos pasajeros cuestionaron el manejo general de la crisis, mientras otros valoraron la asistencia recibida en determinados alojamientos
Enrique, que viajaba con su esposa, sostuvo que la tripulación también quedó atrapada en una situación que no controlaba y defendió su actuación. Dijo además que en el hotel donde fueron alojados recibieron comida y buena atención
Frente a las críticas, la empresa afirmó este martes que está brindando la asistencia que corresponde por ley y enumeró tres ejes: alojamiento, alimentación y protección de conexiones
La espera llega a su tramo final
Para coordinarse, los pasajeros crearon un grupo de WhatsApp con más de 200 integrantes. Allí fueron compartiendo horarios, traslados y cambios de último momento mientras esperaban una salida concreta
Este martes, muchos ya estaban dentro del aeropuerto, con migraciones realizadas y a la espera de subir al avión que los llevará finalmente a Madrid. Después de dos días de incertidumbre, el viaje parece acercarse por fin a su cierre