El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que su gobierno activó el mecanismo de una ley de reciprocidad económica frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos. Sostuvo que la decisión busca mostrar que Brasil debe ser respetado
En julio, Donald Trump aplicó aranceles a cientos de exportaciones brasileñas, con gravámenes que en algunos productos llegan al 37,5%. La administración estadounidense acusa a Brasil de prácticas comerciales desleales, algo que Lula rechaza y atribuye a motivaciones políticas en la antesala de las elecciones de octubre
Presión comercial y pulseada electoral
Lula busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, aliado de Trump, quien se reunió con autoridades estadounidenses, incluido el propio presidente de Estados Unidos, en Washington semanas antes de que se propusieran los aranceles más altos sobre bienes brasileños
“Ayer invocamos la ley de reciprocidad para mostrar que no pueden tomarnos a la ligera”, dijo Lula en una entrevista con podcasters brasileños. “Nos respetamos. Estoy muy tranquilo sabiendo lo que puede pasar y estoy preparado para debatir la defensa de Brasil en cualquier lugar del mundo”
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil informó el jueves por la noche que pidió consultas diplomáticas con sus contrapartes estadounidenses sobre el tema, en línea con la intención de Lula de privilegiar el diálogo y la negociación. El inicio del trámite no implica necesariamente una represalia inmediata
“No quiero ninguna pelea con Estados Unidos”, dijo Lula. “Lamentablemente, están difundiendo falsedades”
Un conflicto que sigue abierto
La tensión entre ambos países se agravó este mes, cuando el Departamento de Estado estadounidense revocó la visa de la embajadora de Brasil en Washington, en respuesta a la negativa brasileña de otorgar visados el mes pasado a dos diplomáticos estadounidenses que buscaban viajar antes de los comicios de octubre
Estados Unidos también acusa a Brasil de demorar la aprobación del nominado por Trump para la embajada en Brasilia. Funcionarios brasileños sostienen que Washington debió pedir primero el aval del gobierno antes de enviar la nominación al Congreso, como exige el protocolo diplomático
Desde que Marco Rubio revocó la visa de la embajadora brasileña, pero no ordenó su expulsión, funcionarios estadounidenses señalaron que la Casa Blanca no quiere que el conflicto escale. Según dijeron, la respuesta limitada buscó dejar margen para que Lula retroceda
También advirtieron que, si Brasil eleva la disputa, la reacción sería rápida y expulsar a la embajadora bajo la figura de persona non grata sería el paso siguiente
Lula aseguró además que Trump lo ha tratado bien, aunque advirtió que cualquier gobierno extranjero que intervenga en la elección “perderá”