María Corina Machado prepara su regreso a Venezuela después de más de nueve meses fuera del país. La dirigente opositora afirmó que llegó el momento de volver porque no puede conducir un proceso político desde el extranjero mientras la población atraviesa una situación crítica
Una vuelta ligada al reclamo electoral
Machado todavía no estableció una fecha para el viaje. Sin embargo, vinculó su decisión con la crisis social, el deterioro económico y la necesidad de reconstruir una alternativa política dentro de Venezuela
La líder opositora considera que su presencia puede ayudar a encauzar las demandas ciudadanas hacia una salida electoral. Según planteó, en los últimos meses surgieron señales de oportunidad, como la liberación de presos políticos y el regreso de las manifestaciones callejeras
También describió un agravamiento de la situación económica luego de los terremotos de junio. Su objetivo, explicó, es aportar estabilidad y organizar la movilización social por vías cívicas para impulsar una transición democrática
Machado presentó su eventual regreso como parte de una estrategia colectiva y no como una iniciativa personal. La dirigente busca fortalecer la organización política que encabezó durante las elecciones presidenciales de 2024, cuando la coalición opositora difundió actas con las que afirmó haber obtenido el 67% de los votos
El plan para reorganizar a la oposición
Durante sus primeros días en Venezuela, Machado prevé recorrer distintas comunidades y reunirse con madres, trabajadores, productores rurales, empresarios, transportistas, estudiantes, docentes, médicos y enfermeros
La intención es escuchar sus necesidades y actualizar las propuestas de su espacio en áreas como educación, independencia judicial, salud y pensiones
La dirigente también destacó el papel de los venezolanos que permanecen en el país y de quienes forman parte de la diáspora, incluidos los millones de migrantes que viven en Estados Unidos y otros países de América
Machado cuestionó además la falta de transparencia de un acuerdo petrolero anunciado entre la administración de Donald Trump y el gobierno interino de Delcy Rodríguez, aunque evitó confrontar directamente con el presidente estadounidense
Los riesgos de regresar
La opositora reconoció que la vuelta implica riesgos para ella y su familia. Antes de abandonar Venezuela en diciembre, permaneció más de un año en la clandestinidad. Además, señaló que varias personas que ocupaban cargos de poder antes de su partida continúan en funciones y la acusan de haber infringido la ley
Machado rechazó que su llegada pueda bloquear negociaciones políticas o provocar inestabilidad. En cambio, sostuvo que su regreso sería una contribución y que una fecha clara para el cambio político podría reducir las tensiones y dar certidumbre a la población
La dirigente dijo mantener contacto con autoridades estadounidenses, aunque no reveló detalles de esas conversaciones. Según afirmó, sus interlocutores comprenden por qué considera necesario estar nuevamente en Venezuela
El anuncio retoma una promesa que Machado ya había formulado en marzo, cuando dijo que volvería en las semanas siguientes. Luego denunció amenazas y riesgo de detención, por lo que el viaje quedó postergado
En junio, tras los terremotos que afectaron al país, volvió a plantear que debía acompañar a los venezolanos en un momento de dolor y dificultad. En septiembre, dirigentes opositores ratificaron que el regreso seguía previsto, aunque sin una fecha definida, y que Machado buscaría impulsar elecciones justas una vez instalada nuevamente en Venezuela