MADRID. María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, podría regresar al departamento donde vivió durante décadas después de que la empresa propietaria presentara una nueva oferta de alquiler

La propuesta fue formulada por Urbagestión, el fondo dueño de la vivienda, tras las protestas provocadas por el desalojo de la jubilada de 87 años, ocurrido el 23 de septiembre en el distrito madrileño de Retiro

Beatriz Duro, abogada de Maricarmen, explicó que hubo “buena voluntad por ambas partes” y que su clienta pagaría un alquiler similar al anterior mediante un nuevo contrato. Sin embargo, la mujer todavía no se pronunció públicamente y no está confirmado que haya aceptado las condiciones

Un desalojo que movilizó a Madrid

Maricarmen fue retirada de su vivienda en camilla, una situación que desencadenó manifestaciones y acampes en distintas ciudades españolas. En Madrid, cientos de personas instalaron un campamento en la Puerta del Sol para reclamar soluciones a la crisis habitacional

“Nunca tendría que haber sido posible que saliera de su vivienda”, afirmó Duro, quien también sostuvo que el caso debería impulsar una respuesta colectiva frente a las dificultades que enfrentan los inquilinos

La abogada cuestionó que Urbagestión se hubiera negado durante semanas a negociar y criticó la falta de respuestas de las autoridades locales, regionales y nacionales ante los desalojos de personas vulnerables

Entre las demandas de los manifestantes figuran la congelación de los alquileres y la renovación automática de los contratos, sin aumentos considerados abusivos. El gobierno de Pedro Sánchez anunció un plan para suspender los desalojos hasta 2030 y establecer renovaciones automáticas

Una vivienda ocupada durante siete décadas

Maricarmen tuvo que abandonar el departamento que había ocupado durante unos 70 años después de que una empresa inversora adquiriera la propiedad y buscara aplicar un fuerte aumento del alquiler

Actualmente permanece hospitalizada en el centro Gregorio Marañón, donde se somete a distintos estudios médicos. Está acompañada por su primo Vicente, de 78 años, y su sobrina Vanesa

En un mensaje grabado, la jubilada agradeció el apoyo recibido y expresó su deseo de acompañar a quienes mantienen el campamento en Madrid

Protestas contra la crisis habitacional

Decenas de personas llevan varias noches acampando en el centro de la capital española y aseguran que continuarán presionando al gobierno. A las movilizaciones se sumaron unos 200 activistas por la vivienda de más de 20 países europeos

El sábado, unas 30.000 personas participaron de una marcha en Madrid bajo la consigna: “Las casas son para vivir, no para invertir”

El caso de Maricarmen expuso la presión que enfrentan los inquilinos de larga duración en las principales ciudades españolas, donde el aumento de los alquileres, la gentrificación y la falta de viviendas accesibles profundizaron el conflicto social

España registra un déficit estimado de 750.000 viviendas y construye alrededor de 120.000 unidades por año, una cifra equivalente a una sexta parte del nivel previo a la crisis financiera de 2008

Antes del desalojo, Maricarmen había declarado: “He vivido aquí 71 años. No me quiero ir”