Mario Irivarren vivió un momento incómodo durante una emisión en vivo de su programa de streaming La Manada, cuando discutió con una integrante de su equipo de producción, identificada como Jatziry. El intercambio ocurrió frente a cámaras, subió de tono y terminó con una advertencia del conductor para que no lo responsabilicen ni lo presenten como el culpable del equipo
Un conflicto que se expuso al aire
El cruce comenzó cuando Irivarren insistió en tratar el tema en vivo. Jatziry intentó frenar la exposición pública del desacuerdo y señaló que no le parecía adecuado llevar asuntos internos al aire. La respuesta del conductor mantuvo el tono tenso y el diálogo siguió escalando
En medio de la discusión, ella sostuvo que todo se había originado por una broma de Gerardo Pe y pidió que el programa retomara su curso. También recordó que acababan de volver de vacaciones y buscó bajar la tensión para continuar con el contenido
La defensa de Irivarren y la idea de "mano firme"
Irivarren defendió su postura con un argumento vinculado a la exigencia laboral. Sostuvo que, cuando alguien falla en su trabajo, debe asumirlo y aceptar observaciones directas. Incluso afirmó que, en ciertas ocasiones, es necesaria una actitud más dura o comentarios más ásperos
Jatziry, por su parte, insistió en que si tenía algo que decirle, lo haría en privado. El conductor respondió con nuevas preguntas y el intercambio dejó expuesto el malestar entre ambos frente al resto del equipo
La advertencia final y el eco en redes
El momento más fuerte llegó cuando Irivarren advirtió que no se quedaría callado en una conversación posterior fuera de cámaras. También afirmó que no aceptaría que le carguen culpas que, según él, no le corresponden. Su frase sobre no dejarlo como "el malo" terminó de viralizar el clip
Después del episodio, usuarios cuestionaron que un conflicto interno se resolviera en vivo y criticaron el tono del conductor. Entre los comentarios que circularon, varios apuntaron a un supuesto mal manejo de la ira, al sarcasmo y a la insistencia en discutir frente a la audiencia. La escena abrió un nuevo debate sobre cómo se manejan las tensiones en programas en directo cuando el equipo queda expuesto ante todos