Mario Irivarren asumió públicamente su responsabilidad luego del incómodo momento que protagonizó en vivo con una trabajadora de producción durante la reciente emisión de La Manada
Al iniciar el programa siguiente, el conductor pidió disculpas al público y admitió que lo ocurrido no debió quedar expuesto ante cámaras. También señaló que el episodio generó un intercambio tenso dentro del equipo, aunque después pudieron conversar para aclarar lo sucedido
Una disculpa al aire
Irivarren explicó que quiso pronunciarse apenas comenzó la emisión para corregir el mal momento generado el día anterior. En su mensaje, destacó la importancia de reconocer errores y de resolver diferencias cuando afectan el ambiente laboral
Tras el programa, comentó que él y parte del equipo se quedaron conversando para abordar temas pendientes y decir cosas que no se habían expresado antes. Según su versión, esa charla permitió bajar la tensión y avanzar hacia un entendimiento
La versión de la trabajadora
Más tarde, la trabajadora de producción involucrada, Jatziry, intervino para aclarar que no existe conflicto con Irivarren. Incluso contó que ambos ya habían hablado y que llevó un presente para el conductor, lo que ayudó a distender el ambiente
Irivarren también remarcó que valora el esfuerzo de la joven y consideró que atravesar un momento así puede servir para fortalecer el trabajo en equipo. Además, sostuvo que una conversación difícil, aunque incómoda, puede terminar siendo necesaria para construir relaciones sanas
Antes de cerrar su descargo, aseguró que lo ocurrido marcará una diferencia positiva hacia adelante y que servirá para evitar que una situación similar vuelva a repetirse