Max Miller, representante republicano de Ohio, rechazó las presiones para abandonar su campaña de reelección, aun cuando dentro de su propio partido crece la preocupación por sus chances electorales

El legislador enfrenta una investigación del Comité de Ética de la Cámara vinculada con acusaciones de violencia doméstica formuladas por su exesposa. Pese a eso, insistió en que no se bajará de la contienda: “No me voy a ir a ningún lado”, dijo

Una carrera marcada por el desgaste político

La tensión aumentó tras una serie de apariciones públicas que incluyó una transmisión en vivo desde su cuenta de X y la publicación de documentos vinculados con los procesos de divorcio y custodia que involucran a su exesposa, Emily Moreno, hija del senador republicano Bernie Moreno

Según trascendió entre estrategas republicanos de la Cámara, varios consideran que las posibilidades de Miller en el distrito del área de Cleveland se debilitaron por la renovada atención sobre las acusaciones y por su intento de defenderse en público

El plazo para reemplazarlo en la boleta de noviembre vence el lunes. Para que su partido nombre un sustituto a tiempo, Miller debería retirarse formalmente antes del sábado

Trump, fondos y una pulseada interna

Miller aseguró que habló sobre su situación electoral con Donald Trump, quien le habría dicho que no sabe si podrá ganar. Aun así, el congresista afirmó que conserva apoyo en su distrito y que puede reunir los fondos necesarios para competir

Hasta ahora, Miller recaudó cerca de 2,1 millones de dólares, frente a los 603.000 dólares de su rival demócrata, Brian Poindexter

Poindexter aprovechó el caso para cuestionarlo y sostuvo que el congresista representa una “bancarrota moral”. También citó los dichos de Bernie Moreno, quien afirmó que Miller carece de los “estándares básicos de carácter” para ocupar un cargo electivo

Investigación ética y acusaciones previas

El Comité de Ética anunció el martes que abrió una investigación para determinar si Miller “pudo haber incurrido en violencia doméstica y abuso o en consumo ilegal de drogas”. Antes, el propio legislador había pedido una revisión de su caso

Las acusaciones de Emily Moreno y de una exnovia, la exsecretaria de prensa de la Casa Blanca Stephanie Grisham, circulan desde hace años, pero volvieron a cobrar fuerza en las últimas semanas

Emily Moreno ha dicho que Miller la quemó, golpeó y amenazó cuando estaban casados. Él negó esas acusaciones. También negó haber tenido relación con la reciente fractura de clavícula de la hija de ambos, de 2 años, hecho que llevó a Moreno a contactar a las autoridades