PITTSBURGH (AP) — Mike McCarthy ya no cree en los campamentos de entrenamiento interminables ni en las dobles jornadas de contacto total que marcaron otra época de la NFL. El nuevo entrenador de los Steelers asumió esa realidad y la llevó al extremo opuesto: en la primera práctica con protecciones completas de su ciclo, la orden será clara: no habrá derribos
El equipo trabajará en Saint Vincent College con una versión más medida del viejo campamento duro de Pittsburgh. Habrá intensidad, volumen físico y competencia, pero bajo el concepto de “thud up”: los defensores podrán cerrar, envolver y simular la finalización del tackle, sin tumbar al rival al suelo
Física, pero controlada
McCarthy explicó que la decisión responde a una evaluación de riesgo. La idea es exigir al máximo a la plantilla sin exponerla innecesariamente en agosto, en una liga que desde hace años limita los tiempos de práctica y desterró las dobles jornadas
La transición también refleja un cambio de época dentro del fútbol americano profesional. Varios equipos ya redujeron el contacto pleno en entrenamientos, y Pittsburgh no será la excepción, aunque su identidad histórica siga asociada a la dureza
El linebacker interno Payton Wilson aceptó el ajuste, aunque dejó en claro que a él le gusta el tackle. Para el defensivo, las pruebas reales llegarán en la pretemporada, cuando el juego ya tenga otro nivel de contacto
Sin perder el filo competitivo
Cam Heyward, uno de los veteranos del plantel, reconoció que durante años el inicio de la preparación estuvo marcado por un choque mucho más frontal. Ahora, la exigencia seguirá presente, pero con una lógica distinta: llegar a la semana 1 lo más sano posible
McCarthy también confía en herramientas modernas como GPS, análisis de video y recursos de ciencia deportiva para afinar la técnica de placaje sin necesidad de derribar compañeros en cada sesión. Su apuesta es que el detalle técnico compense la falta de contacto total
Patrick Queen, que ya vivió una política similar en Baltimore, minimizó el cambio. Dijo que todavía habrá margen para imponer el cuerpo y competir con dureza, aun sin el golpe final al césped
Y aunque el contacto será más contenido, los Steelers mantendrán ejercicios clásicos del campamento, como el de backs contra linebackers, uno de los más exigentes para la protección de pase. Jaylen Warren, que se ganó espacio en ese tipo de drills, lo resumió sin rodeos: la competencia sigue siendo la esencia