Elegir entre melatonina y magnesio no depende de cuál sea “más fuerte”, sino del tipo de problema de sueño. La primera puede ayudar cuando cuesta conciliar el sueño o cuando el horario interno está desajustado. El segundo suele considerarse más útil en casos leves, tensión muscular o dificultades pasajeras

Cuando el problema es dormirse

La melatonina imita una hormona natural que regula el ciclo sueño-vigilia. Puede ser útil para quienes se acuestan muy tarde, se despiertan demasiado temprano, trabajan de noche o atraviesan un cambio de huso horario

Las investigaciones revisadas muestran que puede acortar el tiempo para dormirse y prolongar el descanso total. En general, se aconsejan dosis bajas, de 1 a 3 miligramos durante algunas semanas, y no superar los 5 miligramos sin indicación médica

También se sugiere tomarla entre dos y tres horas antes de la hora deseada para acostarse. En algunos casos, una dosis de 4 miligramos tomada con anticipación mostró mejores resultados

No se recomienda como solución para el insomnio crónico. Tampoco funciona como sedante. En niños, solo debe usarse bajo supervisión médica y con dosis muy bajas

Cuando el sueño se altera por tensión o molestias leves

El magnesio tiene menos respaldo científico para dormir mejor, aunque puede ser una opción razonable en problemas leves o temporarios. También puede aportar si la persona busca complementar hábitos de sueño ya establecidos

Una sugerencia habitual es usar 250 miligramos de glicinato de magnesio antes de acostarse. En cambio, conviene evitar el citrato de magnesio cuando el objetivo es dormir, porque suele emplearse como laxante

Sus posibles efectos adversos incluyen diarrea, vómitos y cólicos abdominales. Además, puede interactuar con antibióticos, fármacos para la presión arterial, tratamientos para la pérdida ósea y otros medicamentos

Precauciones que no conviene pasar por alto

La melatonina también puede interactuar con anticoagulantes, anticonvulsivos e inmunosupresores. En adultos mayores, o en personas que toman betabloqueantes, puede ser especialmente útil en dosis bajas porque la producción natural disminuye con la edad y con ciertos fármacos

En cualquier caso, lo recomendable es consultar con un profesional antes de empezar a tomar suplementos. También conviene elegir productos con control de calidad de terceros, porque no todos se verifican del mismo modo que los medicamentos

Si el sueño no mejora después de unas semanas, o si el problema es persistente, lo indicado es buscar un plan de tratamiento personalizado