ROMA.- “Hubo días en los que me parecía estar nadando en medio de pegamento, pero no me rendí ni voy a rendirme. Cuatro años no son suficientes para llegar a la meta de una Italia que no deba pedirle permiso a nadie”
Con esa consigna, Giorgia Meloni convirtió este viernes la celebración por los 1413 días de su gobierno en el poder, la marca más extensa de la historia republicana italiana, en el punto de partida de su campaña para buscar la reelección el año próximo
Ante unas 10.000 personas reunidas en el puerto de Bari, la primera ministra defendió la estabilidad de su coalición y enumeró como logros la ocupación, las cuentas públicas, la seguridad y la política migratoria. También pidió más tiempo para profundizar los cambios que, según ella, su gestión ya puso en marcha
Un acto de autoafirmación
Durante casi una hora, Meloni apeló a conceptos que repitió como ejes de su proyecto: libertad, identidad, seguridad, orgullo nacional y la idea de “primero los italianos”. Para la líder de Hermanos de Italia, la estabilidad política fue la primera gran reforma de su gobierno
La dirigente sostuvo que, junto con sus aliados de Forza Italia y la Liga, logró darle a Italia una solidez que, a su juicio, la devolvió al centro de la escena europea. “Italia ha dejado de ser el caso vigilado en Europa”, dijo, al recordar que cuando asumió en octubre de 2022 pocos confiaban en su gabinete
“Éramos el enfermo de Europa, éramos los que cambiaban de gobierno continuamente (...) Hoy nuestra nación es tomada muy en serio”, afirmó
Choque frontal con la oposición
Meloni dedicó buena parte de su discurso a responderle a la centroizquierda, a la que acusó de no tener liderazgo ni programa y de construir una narrativa falsa sobre su gestión. “Nosotros no estamos juntos para derrotar al adversario, nosotros estamos juntos para construir ideas”, sostuvo
También retrató a la izquierda como una fuerza “en crisis de identidad” que inventa emergencias inexistentes. Con ironía, enumeró acusaciones que, según ella, se repiten sin sustento: el peligro para la Constitución, la supresión de la disidencia, el atropello a la libertad de prensa, el giro hacia el iliberalismo, Elon Musk y el Mossad
Antes, la principal opositora, Elly Schlein, había cuestionado duramente a la primera ministra y la acusó de no haber cumplido sus promesas de campaña. También sostuvo que la economía está estancada, con crecimiento cero, caída industrial y salarios bajos en comparación con el resto de Europa
Fronteras, migración y mensaje electoral
Meloni evitó entrar en el terreno de la política exterior y prefirió concentrarse en la protección de las fronteras y en su agenda migratoria. Defendió el centro de repatriación construido en Albania y aseguró que su línea fue imitada por otros gobiernos
“Durante años nos llamaron extremistas, pero después copiaron todo”, dijo. Luego se burló del llamado “modelo Sánchez” en alusión al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez
La jefa de gobierno admitió que cometió errores y que “debemos hacer más y debemos hacerlo mejor”, pero cerró con un mensaje inequívoco: no piensa bajar la intensidad de la pelea política. “Mi meta es una Italia que ya no le pide permiso a nadie”, afirmó
“Sé que es más de lo que hemos logrado hasta ahora y que cuatro años no son suficientes, pero no pienso rendirme ni conformarme con menos, porque esta nación se lo merece”, concluyó entre ovaciones, ya instalada de lleno en modo campaña