Meta Platforms llegó a un acuerdo para resolver las demandas impulsadas por 29 estados de Estados Unidos en las que se la acusaba de haber creado productos pensados para generar adicción en menores y de haber manejado de forma indebida datos personales de usuarios jóvenes
El entendimiento se cerró durante un juicio en una corte federal de California y evitó una de las pruebas más relevantes hasta ahora sobre el impacto de las redes sociales en adolescentes y niños. Días antes de que arrancara la selección del jurado, una corte de apelaciones se había negado a frenar el proceso
Las acusaciones contra la plataforma
Los estados sostenían que Meta infringió leyes estatales de protección al consumidor y que también violó la ley federal COPPA, al recopilar información de menores sin aviso ni consentimiento de sus padres
Además, afirmaban que esos datos fueron utilizados para entrenar modelos de aprendizaje automático e inteligencia artificial generativa
Una disputa de alto impacto
El caso formaba parte de una ola más amplia de litigios contra Meta y otras empresas tecnológicas, impulsados por estados, gobiernos locales, distritos escolares y particulares, que las responsabilizan por agravar la crisis de salud mental entre los jóvenes
Antes del juicio, los demandantes habían reclamado sanciones que, según la empresa, podían llegar a US$1,4 billones. Los estados no habían precisado una cifra final, aunque dijeron que se acercaría a los US$200.000 millones. También pedían daños adicionales y una orden para obligar a Meta a cambiar de forma sustancial sus plataformas y limitar la creación de cuentas por menores
Meta negó las acusaciones y sostuvo que trabaja para proteger a los menores en sus servicios. La compañía también argumentó que no podía haber engañado a los consumidores sobre un supuesto carácter adictivo, porque la “adicción a las redes sociales” no es un trastorno psiquiátrico reconocido