Wilber Garcés, un migrante venezolano de 28 años, fue detenido después de recibir un disparo durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Texas. El hombre realizaba una entrega de comida cuando, según su relato, un vehículo de agentes migratorios comenzó a perseguirlo

Garcés fue trasladado primero a un hospital y luego a un centro de detención en Pearsall, a unos 200 kilómetros al suroeste de Austin. Asegura que la bala continúa alojada en su cuerpo y que el impacto le fracturó la clavícula

La versión del detenido sobre el operativo

El migrante contó que una camioneta negra intentó interceptarlo y que uno de los agentes le pidió sus documentos. Garcés explicó que solicitó permiso para estacionar, pero que los funcionarios se lo negaron

Según su testimonio, realizó un giro en U para buscar un lugar seguro donde dejar el vehículo. En ese momento, el automóvil de los agentes lo habría chocado dos veces antes de que uno de ellos efectuara los disparos. Garcés dijo que no pudo determinar cuántos proyectiles fueron disparados ni cuántos impactaron en su vehículo

Román Palomares, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), pidió que el episodio sea investigado de manera independiente

Reclamo por la atención médica

Garcés relató que permaneció dentro de su automóvil, prácticamente inconsciente, hasta la llegada de una ambulancia. En el hospital, afirmó, inicialmente le informaron que realizarían estudios para evaluar una cirugía

Sin embargo, sostuvo que luego le comunicaron que sería dado de alta con rapidez para trasladarlo a un centro de detención. El proyectil no fue retirado porque se encuentra cerca de la médula espinal. El detenido también afirmó que recibió un analgésico varias horas después y que fue llevado a una celda sin camas

Disputa sobre su situación migratoria

El Departamento de Seguridad Nacional indicó que Garcés se encontraba estable, bajo custodia federal y a la espera de su expulsión. La dependencia sostuvo que había ingresado ilegalmente a Estados Unidos durante el gobierno de Joe Biden

Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, rechazó esa versión. Según la defensora, Garcés ingresó legalmente en 2024 mediante el programa CBP One, permanecía en libertad condicional, había solicitado asilo y contaba con un permiso de trabajo vigente

La letrada explicó que la orden de deportación se emitió después de que el migrante no asistiera a una audiencia. La citación, afirmó, fue enviada a una dirección en la que Garcés ya no residía. La defensa anunció que solicitará su liberación y el acceso a atención médica

Reclamos contra los operativos migratorios

La abogada sostuvo que no existía justificación para utilizar un arma contra su cliente y cuestionó la forma en que ICE realiza los controles de tránsito. También reclamó que se investigue el accionar de los agentes involucrados

El episodio se produjo en un contexto de críticas y protestas contra los procedimientos migratorios impulsados por la administración de Donald Trump. Según cifras del Departamento de Seguridad Nacional, cerca de 51.000 personas indocumentadas fueron arrestadas en Estados Unidos durante agosto

En julio, Lorenzo Salgado, un ciudadano mexicano que vivía desde hacía más de 30 años en Houston y tenía tres hijos estadounidenses, murió tras ser baleado por un agente de ICE