La visita de Javier Milei a España quedó marcada por la falta de reuniones presenciales con los principales referentes de la derecha española. El presidente argentino no fue recibido por Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal ni el rey Felipe VI

El único encuentro confirmado fue con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. La reunión se realizó a puerta cerrada y fue anunciada seis horas antes por sus asesores

Un encuentro privado con Ayuso

Milei y Ayuso conversaron durante dos horas. El mandatario argentino la invitó a visitar nuevamente la Argentina, mientras que la dirigente madrileña le pidió que asistiera a la XXX Cumbre Iberoamericana, prevista para comienzos de noviembre en Madrid

Durante la reunión analizaron la situación interna de ambos países, la invasión de Ceuta, el papel de las clases medias y el riesgo de su deterioro

Después del encuentro, Ayuso expresó públicamente su respaldo al presidente argentino y afirmó que Madrid es y será su casa

La advertencia de Sánchez

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, había señalado que Feijóo y Abascal no sabían cómo manejar la presencia de Milei. Según su interpretación, ambos dirigentes habían quedado incómodos porque evitaban hablar de ajustes y recortes durante la campaña para las elecciones legislativas del 29 de noviembre

La visita del mandatario argentino se produjo en ese contexto electoral, mientras el Partido Popular procuraba no instalar ese tipo de políticas en el debate público

Una videollamada con Abascal

Ante la ausencia de un encuentro presencial, la Oficina del Presidente difundió fragmentos de una videollamada entre Milei y el líder de Vox. La conversación mostró un tono distendido, con bromas y coincidencias ideológicas

Abascal explicó que se encontraba recorriendo el norte de España y que por ese motivo no podía reunirse cara a cara con Milei. También afirmó que le habría gustado verlo y que habría otra oportunidad para hacerlo

Durante el diálogo, ambos cuestionaron al jefe del Gobierno español. Abascal respaldó las críticas de Milei y sostuvo sus propias acusaciones contra Sánchez