Anthony Edwards no habla de esperanza cuando piensa en la posibilidad de que Minnesota consiga su primer título. El escolta prefiere referirse a la voluntad y la determinación como motores de una temporada que podría llevar a los Timberwolves a la consagración

La NBA atraviesa un período de marcada paridad: ocho franquicias diferentes ganaron los últimos ocho campeonatos. Nueva York fue campeón la temporada pasada, tras poner fin a una espera de 53 años. Antes, Oklahoma City había conseguido un título largamente esperado

Boston volvió a la cima en 2024; Denver obtuvo su primer campeonato en 2023; Golden State volvió a ganar en 2022; Milwaukee terminó con medio siglo de espera en 2021; Los Ángeles Lakers fueron campeones en 2020, después de seis años sin clasificarse a los playoffs; y Toronto logró en 2019 el único título de su historia

Una carrera abierta por el próximo campeonato

La temporada presenta varios candidatos para convertirse en el noveno campeón diferente en nueve años. Miami cuenta con Giannis Antetokounmpo y Klay Thompson junto a Bam Adebayo. Portland recuperó a Damian Lillard, mientras que Philadelphia incorporó a LeBron James y Jaylen Brown

Detroit terminó como el primer preclasificado del Este la temporada anterior y Cade Cunningham continúa en crecimiento. Indiana, que estuvo cerca del título en 2025, vuelve a contar con Tyrese Haliburton

Minnesota también aparece entre los equipos con posibilidades. Los Timberwolves sumaron 24 victorias en playoffs durante las últimas tres temporadas, la tercera cifra más alta de la NBA, detrás de Nueva York y Oklahoma City, ambos con 33

El desafío de los Timberwolves

La llegada de LaMelo Ball busca formar una dupla dinámica en el perímetro junto a Edwards. Su presencia podría permitir que ambos jugadores tengan más libertad para crear. Minnesota también conserva profundidad y cuenta con Rudy Gobert, cuatro veces elegido como Mejor Jugador Defensivo del Año

El equipo llegó a las finales de la Conferencia Oeste en 2023 y 2024, y alcanzó las semifinales de conferencia la temporada pasada. Para el entrenador Chris Finch, la continuidad en las instancias decisivas mantiene abierta la posibilidad de dar el salto definitivo

Gobert considera que el grupo es más experimentado y destaca la cohesión del plantel. El objetivo, según el pivote, es mejorar los hábitos y la coordinación para afrontar con mayor solvencia los momentos decisivos de mayo y junio

La ambición de Edwards

Edwards tiene una medalla de oro olímpica, fue elegido cuatro veces para el All-Star, acaba de cumplir 25 años y fue finalista del premio al Jugador Decisivo del Año la temporada pasada. Además, registró el mejor promedio anotador de su carrera, con 28,8 puntos por partido

Si alcanza el requisito de 65 partidos, aparece como un candidato casi seguro al premio MVP. Sin embargo, sus estadísticas individuales no son su principal motivación

El objetivo de Edwards es ganar el anillo. Su rutina diaria incluye gimnasio, tratamiento, pesas y nuevas sesiones de entrenamiento. Cada actividad, sostiene, está orientada a superar los altibajos necesarios para alcanzar el campeonato

El título es la meta que Minnesota y varios equipos perseguirán en una temporada marcada por la posibilidad de ampliar la era de la paridad