Luciana Rojas, una bebé de ocho meses, murió este sábado 5 de septiembre mientras permanecía en una unidad de cuidados intensivos en Neiva. La menor había sido atendida de urgencia por una cardiopatía dilatada y disfunción cardíaca
Su familia venía solicitando que fuera trasladada a una institución de mayor complejidad en Bogotá, al advertir que su estado de salud se agravaba con el paso de los días. Por eso, insistieron públicamente en la necesidad de concretar la remisión
Un llamado desesperado por atención especializada
Los padres pidieron a la Nueva EPS que autorizara y gestionara de inmediato el traslado de la niña hacia la capital, donde esperaban que recibiera atención especializada
La familia también dio a conocer imágenes de la bebé, con autorización expresa, como parte de un intento por acelerar el apoyo médico. La situación cobró mayor fuerza por un antecedente doloroso: la hermana mayor de Luciana murió cuando tenía la misma edad, también tras enfrentar una enfermedad similar
En un video difundido por sus allegados, la familia pidió ayuda al presidente Abelardo de la Espriella para que intercediera en el caso. La solicitud se hizo mientras la menor seguía hospitalizada en Neiva y aún no se concretaba la remisión
Otros casos que llegaron a las autoridades
El caso de Luciana se suma al de otras familias que han acudido públicamente al presidente para pedir apoyo en tratamientos médicos de menores de edad
Uno de ellos es Lucas Francesco Murillo García, un niño de siete años de Cúcuta con una cardiopatía congénita. Según contó en un video, tiene medio corazón, depende de oxígeno permanente y ha pasado por tres cirugías de corazón abierto. Su familia esperaba desde hacía cerca de un año la autorización de exámenes y un cateterismo en una institución de cuarto nivel
Tras la difusión de su caso, el presidente ordenó a la ministra de Salud, Ana María Vesga, asumir la situación. Después, la Nueva EPS y la Fundación Cardiovascular de Colombia coordinaron su atención especializada en Bucaramanga
Otro caso es el de Liam Santiago, de ocho años, también de Cúcuta, diagnosticado con distrofia muscular de Duchenne. El niño había recibido diagnóstico y atención médica en España antes de regresar al país
Su familia entregó las historias clínicas y los soportes médicos a las autoridades. El 31 de agosto, el mandatario informó que el Gobierno ya había tenido contacto con ellos y que se gestionaría una nueva valoración médica en Colombia para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento. También señaló que la Nueva EPS garantizaría la continuidad de la atención