Cat Frazier, la diseñadora que transformó los GIF animados en piezas virales con una estética inspirada en la primera internet, murió el 29 de junio en un hospital de Oakland, California. Tenía 35 años y había sido internada tres semanas antes por una emergencia cardíaca
Su hermana Lisa Frazier confirmó el fallecimiento a través de una publicación en Instagram a comienzos de septiembre
Una formación marcada por la adversidad
Catherine Louise Frazier nació el 5 de abril de 1991 en Montgomery, Alabama. Su padre, Hollis Gorman, trabajaba como obrero y su madre, Annie McCants Frazier, estuvo a cargo de su crianza
Cuando tenía 10 años, Frazier perdió a su madre por problemas de salud mental. Después de esa muerte, vivió durante un tiempo con familiares y con una familia de acogida en Atlanta
En 2013 se graduó del Pratt Institute, una institución de arte y diseño de Brooklyn, con un título en estudios críticos y visuales. Luego trabajó en distintos empleos vinculados al diseño en Nueva York, Las Vegas y California, incluido un puesto en Super Deluxe, una productora de videos en internet
Frazier contó que muchas personas suponían que detrás de su humor seco y sarcástico había un hombre blanco. En la biografía de su cuenta de Instagram definió su estilo como “chistes de papá si tu papá fuera una lesbiana negra”
La diseñadora tenía tres hermanas, Lisa, Diane Mccants y Jacqueline, además de un hermano llamado Timothy
El regreso visual a la primera internet
El punto de partida de su obra estuvo en 2012, cuando estudiaba diseño gráfico y comenzó a distanciarse de la estética minimalista que sus profesores presentaban como modelo de sofisticación
Como alternativa, exploró un archivo digital dedicado a conservar páginas web de los años noventa y comienzos de los 2000, con referencias a plataformas como GeoCities, Blingee y MySpace
En noviembre de ese año abrió el blog de Tumblr AnimatedText. Allí empezó a publicar GIF en 3D creados con programas antiguos, colores intensos y frases de humor negro como “mi tarea de ciencias se comió a mi perro” o “tengo más estilo que amigos”
En pocos meses reunió miles de seguidores. En marzo de 2013, el rapero Frank Ocean compartió uno de sus GIF, titulado “no eres gucci jajaja”, y la audiencia de Frazier creció hasta alcanzar decenas de miles de personas adicionales
Con el tiempo, su comunidad llegó a medio millón de seguidores, entre ellos numerosos profesionales del diseño. Su primer GIF viral, “jajaja nada importa”, condensó una mirada irónicamente nihilista que influyó en una generación de diseñadores
Humor, diseño y acompañamiento
La artista también creó en 2014 una segunda cuenta de Tumblr, dedicada a mostrar comentarios de Pornhub en composiciones tridimensionales giratorias
En 2016 se asoció con el escritor Adrian Chen y el colectivo Useless Press para desarrollar “Pregúntale a Cat”. El proyecto permitía que los usuarios enviaran mensajes de texto en busca de consejos. Frazier respondía por la misma vía y luego publicaba los intercambios sin datos identificatorios
Para ella, el formato de mensaje de texto reducía la distancia entre quien respondía y quien pedía ayuda. Su intención era romper la barrera entre una figura de autoridad y una persona que buscaba conectar con otra
Frazier describía su trabajo como una rebelión contra la formación técnica recibida en el instituto. Mientras en clase estudiaba interletraje y composiciones metódicas, fuera del aula buscaba crear piezas deliberadamente feas para explorar un lenguaje distinto
Su proceso comenzaba con un chiste y no con una decisión visual. Usaba Aurora, un programa 3D vigente desde finales de los años ochenta, para combinar textos e imágenes con resplandores estridentes y música intencionalmente mala
Para conservar sus ideas, utilizaba cuatro espacios distintos: el teléfono, una libreta, Google Docs y las notas de su computadora
La depresión, la ansiedad y el pensamiento suicida aparecían con frecuencia en sus obras, siempre atravesados por el absurdo. Frazier consideraba que la distancia irónica podía facilitar que esos mensajes fueran recibidos
En 2020 comparó su trabajo con la comida que se comparte en un funeral: algo nutritivo que permite a las personas reunirse, atravesar un momento doloroso y encontrar un espacio para hablar y reír