La ciudad de Neuquén aprobó una ordenanza que suma nuevos espacios libres de humo en áreas públicas al aire libre. La norma alcanza a plazas, parques temáticos, sectores recreativos de la costa ribereña y veredas de establecimientos educativos

La medida fue aprobada por el Concejo Deliberante en junio y también incorpora a los nuevos dispositivos de consumo de nicotina, entre ellos cigarrillos electrónicos, vapeadores y bolsas de nicotina

Una actualización de la política antitabaco

La iniciativa surge en un contexto de revisión de las políticas de control del tabaco frente a nuevas formas de consumo. En la provincia existe desde 2007 una legislación que restringe fumar en ambientes cerrados, pero las autoridades y especialistas consideraron necesario ampliar la protección

Entre los antecedentes del debate se destacó el trabajo de la abogada neuquina Gianella Severini, coordinadora legal para América Latina de Tobacco Free Kids, reconocida por la Organización Mundial de la Salud por su labor contra el tabaquismo. A partir de ese reconocimiento, mantuvo reuniones con referentes locales y aportó asistencia técnica para fortalecer las políticas de salud pública

Según su planteo, la ciudad ya contaba con estándares importantes de protección, pero debía incluir en la normativa los productos que fueron apareciendo en el mercado. También sostuvo que las recomendaciones internacionales apuntan a ampliar de manera gradual los espacios protegidos

Protección para niños, niñas y adolescentes

Uno de los objetivos centrales es resguardar a menores de edad. Aunque fumar al aire libre suele percibirse como una práctica sin impacto para terceros, la exposición al humo ambiental también puede afectar a quienes están cerca, en especial a los niños

La concejal Victoria Fernández, impulsora de la iniciativa, señaló que la preocupación de distintas instituciones educativas fue determinante para sumar las veredas de las escuelas. Desde esos espacios advirtieron no solo sobre la exposición durante los horarios de entrada y salida, sino también sobre el efecto que produce ver a adultos fumando frente a los colegios

La ordenanza busca reducir esa naturalización del consumo y promover entornos más saludables. Al mismo tiempo, apunta a desalentar el crecimiento del uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre adolescentes

Impacto ambiental y cambio cultural

La norma también tiene un costado ambiental. Las colillas de cigarrillo figuran entre los residuos más comunes en espacios públicos y pueden contaminar plazas, parques, ríos y lagos. Sus restos tóxicos pueden filtrarse en el suelo y en el agua, con efectos sobre ecosistemas y fauna

A eso se suman los desechos de vapeadores descartables y otros dispositivos electrónicos, cuyo descarte representa un problema creciente para las ciudades. Por eso, la reducción del consumo en áreas recreativas apunta también a bajar la carga de residuos contaminantes

Las autoridades municipales sostienen que el cumplimiento dependerá más de la concientización que de las sanciones. El Ejecutivo trabaja ahora en la reglamentación, la colocación de cartelería informativa y campañas de difusión para explicar los alcances de la medida

El desafío será consolidar un cambio similar al que se produjo años atrás con la prohibición de fumar en ambientes cerrados. Para funcionarios, especialistas y organizaciones de salud, la ampliación de los espacios libres de humo representa un paso más hacia una ciudad con entornos más saludables y seguros