La discusión por los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias escaló con nuevas críticas y defensas. Gerardo Fernández Noroña salió a respaldar la propuesta y puso como ejemplo la difusión del chupacabras en los años noventa para sostener que los medios también pueden divulgar información sin respaldo

El caso del chupacabras, como ejemplo de desinformación

Durante una intervención en su podcast, el senador de Morena defendió que las personas puedan pedir la corrección de contenidos que afecten su imagen, como parte del derecho de réplica. Para ilustrarlo, recordó que en 1996 varias televisoras presentaron al chupacabras como un ser real, incluso con versiones que lo describían como un animal o un supuesto extraterrestre

Noroña mostró un fragmento informativo en el que se hablaba de ataques en varios estados del país y de animales muertos atribuidos a esa figura. También relacionó ese contexto con la crisis económica de entonces y con el Fobaproa, durante el gobierno de Ernesto Zedillo

Qué buscan los nuevos lineamientos

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones publicó el anteproyecto en julio y abrió una consulta pública del 27 de julio al 21 de agosto. Las reglas alcanzan a concesionarios de televisión abierta, radio y servicios de audio y televisión de paga, además de programadoras comerciales, públicas y sociales

Entre las obligaciones previstas están contar con un código de ética, establecer criterios editoriales, designar al menos una persona defensora de las audiencias, distinguir con claridad entre noticias, opinión y publicidad, garantizar el derecho de réplica e incluir medidas de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva

El esquema también prevé que las quejas comiencen ante la defensoría del propio medio y, si no se resuelven, puedan llegar a la autoridad reguladora. En casos extremos, se contempla una sanción económica de hasta 1% de los ingresos anuales

Críticas por riesgo de censura

La industria de radio y televisión ha advertido que algunas de las definiciones podrían prestarse a discrecionalidad, especialmente en lo relativo a qué se considera información falsa o descontextualizada. También se han expresado dudas sobre el alcance de las sanciones y el papel de la defensoría de audiencias

Por su parte, la asociación de magistrados y jueces alertó sobre un posible impacto en la libertad de expresión. Desde el Congreso, también se pidió aclarar si los lineamientos podrían extenderse a conferencias oficiales y evitar que se conviertan en una herramienta de censura

El gobierno sostiene que la medida deriva de la ley, que fue emitida por la autoridad reguladora y que su propósito es fortalecer la autorregulación. Además, afirma que no aplica a prensa escrita ni a portales digitales