La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció una inversión de casi US$26 millones para modernizar la infraestructura de agua y alcantarillado del condado de Washington, con el objetivo de bajar el riesgo de inundaciones y mejorar el funcionamiento del sistema de saneamiento
Dos proyectos para aliviar el sistema
El financiamiento se dividirá entre dos localidades: US$14,5 millones para Fort Edward y US$11,4 millones para el Town of Kingsbury, incluido el Village of Hudson Falls
Según el gobierno estatal, las obras buscan resolver limitaciones históricas de capacidad en las plantas de tratamiento de aguas residuales y quitar trabas al crecimiento de la región
Qué harán las obras
En Fort Edward, el plan incluye reubicar colectores cloacales, reemplazar cañerías de agua potable, separar las redes pluviales y residuales, eliminar desbordes durante tormentas y adaptar la infraestructura para futuros desarrollos urbanos
En Kingsbury y Hudson Falls, los fondos se usarán para separar el drenaje pluvial del sistema cloacal, de modo que el agua de lluvia no sature la planta de tratamiento en episodios de tormenta
Las autoridades sostienen que estas mejoras permitirán aumentar la capacidad del sistema, reducir desbordes y disminuir las inundaciones provocadas por lluvias intensas
Obras que destraban vivienda y empleo
La capacidad limitada de la infraestructura sanitaria había frenado proyectos habitacionales y comerciales en el condado de Washington. En Kingsbury, una moratoria sobre nuevas conexiones al sistema cloacal detuvo un desarrollo residencial
En Fort Edward, las restricciones afectaban a uno de los principales empleadores de la zona y complicaban la expansión de empresas, además de la construcción de nuevas viviendas
Hochul destacó que la asistencia estatal es decisiva para los pueblos pequeños y afirmó que estas inversiones pueden impulsar la economía local y mejorar la calidad de vida
La medida se suma a otras partidas anunciadas por la administración estatal para modernizar la infraestructura hídrica y reforzar la respuesta frente a fenómenos meteorológicos extremos. A comienzos de 2026, Nueva York informó más de US$265 millones para proyectos de calidad del agua y adaptación climática en distintas regiones