Nueva York y Los Ángeles, los dos distritos escolares más grandes de Estados Unidos, impusieron el mismo día nuevas restricciones al uso de inteligencia artificial generativa entre sus alumnos. La coincidencia fue temporal; el alcance, no

Dos modelos opuestos para la misma tecnología

En Nueva York, la medida consiste en una moratoria de un año para estudiantes desde 2-K hasta octavo grado. El distrito calcula que la disposición alcanza a unos 600.000 alumnos

En Los Ángeles, en cambio, la respuesta fue más amplia y directa: el distrito bloqueó el acceso a herramientas de IA en las computadoras y tabletas que entrega a los estudiantes, sin distinguir por grado. La medida afecta a unos 378.000 alumnos

Qué permite Nueva York en la secundaria

La ciudad neoyorquina decidió dejar fuera de la moratoria a la escuela secundaria. Para ese nivel, habilitó cinco pruebas piloto de inteligencia artificial para hasta 50.000 alumnos y dos clases anuales de alfabetización en IA para todos los secundarios

La administración local defendió esa diferencia con el argumento de que los adolescentes ya crecen en un entorno saturado de IA. También aclaró que la pausa será evaluada y que podría extenderse o modificarse más adelante

Cómo funciona el bloqueo en Los Ángeles

El distrito angelino aplicó un filtro web para impedir el acceso a sitios o aplicaciones clasificadas como herramientas de IA en sus dispositivos escolares. El sistema se replica en las tabletas entregadas por la red pública

No existe una forma de impedir por completo el uso de IA en aparatos personales. La restricción solo se sostiene si el estudiante inicia sesión con su del distrito

Antes de este cambio, Los Ángeles permitía que los mayores de 13 años usaran estas herramientas bajo supervisión escolar y después de completar una lección sobre ciudadanía digital

Reacciones divididas entre familias y autoridades

La decisión de Los Ángeles sorprendió incluso a parte de su propio consejo escolar. Algunos consejeros pidieron que la política avance aún más. En Nueva York, en cambio, familias y organizaciones que reclamaban una prohibición total volvieron a pedir una medida más dura para todos los grados

Además del bloqueo, Los Ángeles incorporó una función de monitoreo que permite medir el tiempo de uso de los dispositivos, las aplicaciones abiertas y otros datos de actividad. Esa información estará disponible más adelante para las familias, los docentes y el consejo escolar