La Panamericana Sur volvió a abrirse al tránsito entre Ático y Ocoña, en Arequipa, después de varios días de trabajos; sin embargo, el paisaje que dejó el huaico del 16 de agosto sigue visible en el kilómetro 720, donde permanecen lodo, piedras y bloques de gran tamaño a los lados de la vía
En ese tramo, varios vehículos resultaron dañados y todavía se observan restos del deslizamiento en las laderas. Para los transportistas que pasaron por la zona durante la emergencia, la amenaza no ha desaparecido
Una ladera que sigue inestable
Conductores que estuvieron varados en el lugar aseguran que el terreno continúa siendo frágil y que una nueva lluvia podría provocar otro derrumbe. También advierten que las rocas acumuladas cerca de la carretera representan un peligro para quienes deben detenerse o esperar el pase
“Si llueve, se cae el cerro”, resumió uno de ellos al describir la situación en la zona. Otro señaló que el lugar sigue siendo muy riesgoso y que los días de bloqueo dejaron una sensación de incertidumbre constante
Camiones dañados y pérdidas por el bloqueo
El huaico no solo cubrió la carretera con material arrastrado desde los cerros. En medio de la emergencia, una roca golpeó un camión cargado de piñas y el vehículo terminó en un abismo. El conductor sobrevivió, aunque la carga se perdió y la unidad quedó en un punto de difícil acceso hasta que fue recuperada días después con apoyo de una grúa
La emergencia también dejó una víctima mortal: María Jesús Rocha falleció tras sufrir una descompensación mientras la vía permanecía cerrada
El corte de tránsito golpeó además la actividad de los transportistas. Algunos permanecieron hasta siete días detenidos en Ocoña, con alimentos perecibles malogrados y gastos extra en comida y abastecimiento mientras esperaban la reapertura
La ruta volvió a abrir, pero el temor sigue
Tras las labores de limpieza y recuperación, la circulación fue restablecida de manera restringida. Al inicio, los vehículos pasaron por un solo carril y en forma alternada, mientras la maquinaria seguía retirando barro y piedras
Durante la interrupción, las Fuerzas Armadas habilitaron un puente aéreo entre Ático y Ocoña para evacuar pasajeros. Según la autoridad policial de la zona, alrededor de 500 personas fueron trasladadas con apoyo de la Fuerza Aérea del Perú y el Ejército
Pese a la reapertura, el reclamo entre los conductores es el mismo: no basta con despejar la carretera. Piden medidas preventivas para reducir el riesgo de nuevos deslizamientos antes de que las lluvias vuelvan a poner en peligro este tramo de la Panamericana Sur