El Perú reafirma su peso en la crianza de alpacas y en la producción de fibra, una actividad que sigue sosteniendo a miles de hogares en la sierra sur y centro del país. En el Día Nacional de la Alpaca, que se celebra cada 1 de agosto, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego destacó el valor económico, social y ambiental de este sector

Un stock que domina el mapa mundial

Según la cartera, el país reúne cerca de 4,6 millones de alpacas, lo que representa más del 80% de la población global de esta especie. A ello se suman 4.713 toneladas de fibra registradas durante 2025, un insumo apreciado por la industria textil por su suavidad, calidad y variedad de tonos naturales

El corazón de la actividad está en la puna

La crianza se concentra sobre todo en Puno, Cusco, Arequipa, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Junín y Pasco. En esas regiones, la alpaquería funciona como una fuente de ingresos y empleo para familias que desarrollan su trabajo en condiciones propias de los ecosistemas altoandinos

Además de su aporte económico, esta actividad se vincula con el cuidado de los pastizales de puna y con sistemas de producción adaptados a la altura, lo que la convierte en un componente relevante para la conservación de estos territorios

Las mujeres sostienen buena parte del proceso

El ministerio también resaltó el papel de las mujeres rurales, que representan más del 60% de las labores relacionadas con la producción y transformación de la fibra. Su trabajo como clasificadoras y artesanas agrega valor al producto y ayuda a mantener saberes tradicionales ligados a la crianza

Medidas para ganar productividad

Entre las acciones impulsadas para fortalecer la cadena figuran el mejoramiento genético mediante registros genealógicos, el refuerzo de los servicios de reproducción y la asistencia técnica a productores

También se promueve la certificación de competencias laborales para clasificadoras de fibra, el Estándar de Alpaca Responsable, el ordenamiento de los acopios y el acceso a financiamiento e innovación a través de entidades públicas vinculadas al sector

El objetivo oficial es elevar la productividad, mejorar la calidad de la fibra e incorporar a más pequeños productores a los mercados, dentro de una estrategia de desarrollo sostenible para las comunidades altoandinas