La psicóloga y escritora chilena Pilar Sordo compartió en sus redes sociales una reflexión sobre la forma en que las personas enfrentan los momentos agradables y las dificultades cotidianas. Para desarrollar su idea, comparó la vida con la estadía en un hotel

Sordo retomó una columna escrita años atrás, titulada La vida es un hotel, inspirada en un establecimiento que había visitado y en los alojamientos que conoció durante sus viajes y conferencias. Al regresar a aquel lugar junto con su hija, su yerno y su nieto, afirmó que la metáfora aún conservaba vigencia

“La vida es un hotel. Uno entra a un hotel sabiendo que se tiene que ir. Todos tenemos conciencia de salida”, expresó

Una misma experiencia puede vivirse de distintas maneras

La especialista señaló que, a diferencia de la vida, en un hotel cada huésped suele conocer de antemano cuánto durará su permanencia. Sin embargo, en ambos casos existe una certeza: en algún momento será necesario partir

Durante su estadía, Sordo observó conductas diferentes entre los huéspedes. Algunos se acercaban todos los días a reclamar por las toallas, las sábanas, la comida o los sargazos que impedían ingresar al mar. Otros, en cambio, agradecían lo que tenían disponible aunque las condiciones no fueran perfectas

La psicóloga contó que intentó valorar cada aspecto de la experiencia, incluso aquellos que resultaban incómodos. También explicó que eligió mantener una alimentación equilibrada, con más proteínas y poca comida, pese a la gran variedad ofrecida en los bufés

Las elecciones cotidianas moldean la estadía

Para Sordo, un hotel ofrece múltiples alternativas: comer sin límites o cuidar la alimentación, hacer ejercicio, caminar, quedarse en la habitación, leer o beber alcohol. Según planteó, el resultado depende de las decisiones y de la actitud con que cada persona atraviesa su recorrido

“La verdad es que tú eliges cómo quieres vivir y qué decisiones tomas durante el día”, resumió

La autora también sostuvo que la percepción personal influye en la interpretación de los acontecimientos. “No vemos el mundo como es, porque no es de ninguna forma. Vemos el mundo como somos”, reflexionó

Desde esa perspectiva, la vida puede incluir momentos placenteros y situaciones adversas, como discusiones de pareja, conflictos familiares y problemas con los hijos. Lo determinante, afirmó, no es únicamente aquello que sucede, sino la manera en que cada persona decide transitarlo

Aprovechar las circunstancias recibidas

Para profundizar su planteo, Sordo citó al filósofo francés Jean-Paul Sartre: “Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros”. Luego reformuló esa idea al señalar que las personas no son solamente lo que les ocurre, sino también lo que hacen con esas experiencias

La psicóloga reconoció que las condiciones de vida pueden variar, como si se tratara de hoteles de dos, tres o cinco estrellas. Aunque esas circunstancias no siempre dependen de la voluntad individual, consideró que cada persona puede intentar obtener el mayor provecho posible de la experiencia que le tocó vivir