En un centro de entrenamiento de Palermo, la instructora Melani Giommetti explicó una de las bases del pilates contemporáneo: el trabajo a través de las cadenas miofasciales. Según planteó, esa mirada propone entender el cuerpo como un todo y no como un conjunto de músculos separados
La especialista recordó además una idea asociada a Joseph Pilates, creador del método: que muchos malestares se originan en los hábitos incorrectos de la vida cotidiana
El reformer como apoyo y desafío
Giommetti señaló que la cama reformer es una herramienta central dentro de la disciplina. No solo asiste el movimiento, también lo intensifica, de modo que el ejercicio no queda reducido a una tarea pasiva
En ese esquema, el trabajo incluye tanto el uso del propio peso corporal como el de pesas y otros recursos que amplían la exigencia física
Dos ideas que conviene corregir
La instructora también desarmó dos creencias frecuentes. La primera es que, por realizarse sobre una cama, el pilates sería menos demandante. La segunda, que se trata de una actividad pensada solo para mujeres
De acuerdo con su experiencia, cada vez más hombres se suman porque la práctica complementa y potencia otras disciplinas deportivas
Ropa cómoda y un costo accesible
Sobre la vestimenta recomendada, Giommetti sugirió usar ropa cómoda, preferentemente pantalón corto, y practicar descalzos
En cuanto al valor de las clases, indicó que cuatro sesiones rondan los $80.000 y sostuvo que el costo vale la pena