Una visita a una subasta de caballos terminó en un rescate urgente. En el lugar, una mujer detectó a Mary Jane, una mini yegua de edad avanzada, encerrada en un corral sin alimento ni agua. En su cuerpo tenía escrito “bred back”, una referencia a que podía haber quedado preñada poco después de parir. A su lado estaba Moose, su potrillo

Un rescate a contrarreloj

Staci Wilson, directora de Ridgetop Rescue, contó que al verlos supo que no podía irse sin ellos. Madre e hijo estaban asustados, rodeados de ruidos, gente y otros caballos, en un contexto que los había dejado en estado de alerta permanente

Después de asegurarlos, Wilson los llevó hasta su vehículo con ayuda de una persona que se acercó a colaborar. El traslado al centro de rescate duró tres horas, pero ambos llegaron sin complicaciones

El alivio tras la llegada

Al entrar en su nuevo entorno, la mejora fue inmediata. Según Wilson, reaccionaron bien al cambio y parecieron comprender que, por fin, estaban en un lugar seguro y estable

Esa misma tarde, un veterinario revisó a los animales. Moose estaba sano gracias al cuidado de su madre, pero Mary Jane presentaba un cuadro delicado: tenía una pata trasera torcida, le faltaban dientes y estaba muy flaca

La prioridad ahora es estabilizarla y cuidarla de forma integral. El equipo planea hacerle una prueba de embarazo dentro de aproximadamente un mes, cuando esté mejor adaptada. La gestación en las yeguas dura 11 meses, aunque suele hacerse visible recién hacia el octavo

Cuidados y recuperación

En los días siguientes, recibieron atención podológica y comenzaron a alimentarse con un plan indicado por el veterinario. Moose se mostró cada vez más curioso y sociable, mientras que Mary Jane sigue siendo cautelosa y protectora, aunque más tranquila

Hoy, ambos están mucho mejor que al llegar. Dejaron atrás un escenario de miedo e incertidumbre y empezaron una nueva etapa en un refugio donde su bienestar es la prioridad