El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la región vive un momento inusual por la cantidad de gobiernos cercanos a Washington. Durante una reunión de gabinete, describió ese escenario como un avance relevante para la política exterior estadounidense y lo atribuyó a una seguidilla de triunfos de dirigentes afines
Rubio vinculó ese giro con la llegada de nuevas autoridades en varios países y puso como ejemplo el caso de Perú, donde Keiko Fujimori asumió esta semana la presidencia. También habló por teléfono con la mandataria peruana y remarcó la necesidad de profundizar la cooperación bilateral en seguridad, comercio, inversiones y respuesta ante desastres naturales
Seguridad, comercio y cooperación
De acuerdo con la embajada estadounidense en Perú, la conversación incluyó la lucha contra el crimen transnacional y el fortalecimiento de los vínculos económicos entre ambos países. En paralelo, el Departamento de Estado presentó a Perú como una incorporación reciente a la ola conservadora que gana terreno en la región
La lectura de Washington no se limita al plano político. Según el texto difundido por la administración estadounidense, cerca de la mitad de los gobiernos latinoamericanos están hoy alineados con la agenda de Donald Trump, mientras que México y Brasil se mantienen en la vereda opuesta. Colombia, además, aparece mencionada como un caso en transición por la inminente llegada de Abelardo de la Espriella
La presión de Washington sobre el gasto militar
En otro frente, la Casa Blanca volvió a exigir a los países latinoamericanos más inversión en defensa y seguridad. Elbridge Colby, subsecretario de Defensa, sostuvo que no hay justificación para destinar tan poco presupuesto a ese rubro en una región golpeada por amenazas criminales
Colby cuestionó que algunos gobiernos asignen menos del 1% del PIB a defensa y contrastó esa cifra con el aumento del gasto militar entre los aliados europeos de la OTAN. También defendió la estrategia estadounidense de cooperación regional contra el narcotráfico y otras redes ilegales
El funcionario señaló que esa hoja de ruta incluye una actualización de la Doctrina Monroe, una referencia histórica de la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. A su juicio, ese principio suele ser malinterpretado, aunque sigue siendo una base para la relación de Washington con el hemisferio
En ese contexto, Estados Unidos ya impulsó el Escudo de las Américas, una alianza militar contra redes criminales integrada por gobiernos conservadores y sin Brasil ni México entre sus miembros estratégicos. La iniciativa se presenta como parte de una mayor ofensiva diplomática y de seguridad en la región