La Secretaría de Seguridad Ciudadana abrió una investigación por el episodio que vivió Vanessa Huppenkothen en la Ciudad de México, luego de que la conductora señalara en vivo a una camioneta que, presuntamente, intentó cerrarle el paso en calles de Tlalpan

El caso reactivó la alerta sobre los llamados montachoques, grupos que provocan o simulan percances viales para intimidar a automovilistas y exigirles dinero de inmediato. Hasta ahora, no se ha confirmado si la presentadora presentó una denuncia formal ni si el hecho corresponde exactamente a ese delito

El episodio en Tlalpan

La noche del miércoles 19 de agosto, Huppenkothen circulaba sola cuando una SUV roja habría realizado maniobras para bloquearle el paso. Durante la transmisión en directo, la conductora expresó su miedo y pidió explicaciones sobre la actitud del otro vehículo

La situación terminó cuando dos unidades del Ejército Mexicano pasaron por la avenida, lo que permitió que la presentadora se alejara del lugar. Más tarde, ya en casa, agradeció el apoyo recibido y aseguró que se encontraba bien y a salvo

La SSC informó que revisa imágenes y cruza datos de placas para identificar a los posibles responsables

Cómo operan los montachoques

De acuerdo con la autoridad capitalina, estos grupos suelen provocar o simular choques para presionar a sus víctimas. El método más común consiste en maniobras bruscas para generar una colisión y, después, adoptar una actitud agresiva para exigir efectivo en el momento

La SSC ubica este tipo de conductas con mayor frecuencia en zonas como Iztapalapa, Tlalpan, Miguel Hidalgo y la colonia Lomas de San Lorenzo. En los casos más graves, las amenazas pueden ser verbales o incluir armas

Además, el Reglamento de Tránsito obliga a contar con una póliza de responsabilidad civil vigente para cubrir daños a terceros, tanto en su persona como en su patrimonio

Qué hacer ante una situación similar

Las autoridades recomiendan conservar la calma, no aceptar pagos en el lugar sin intervención de aseguradoras o agentes de seguridad y verificar la identidad de cualquier persona que se presente como apoyo

Si el comportamiento del otro conductor resulta agresivo o sospechoso, la instrucción es llamar al 911. En caso de no llegar a un acuerdo, los oficiales deben remitir a las partes ante un Juez Cívico y, si corresponde, la víctima puede acudir al Ministerio Público