Para quienes padecen reflujo gastroesofágico, el té de menta puede convertirse en un desencadenante de acidez. El motivo no es su acidez, sino su efecto sobre el esfínter esofágico inferior, la válvula muscular que separa el esófago del estómago

Cuando ese músculo se relaja demasiado, aumenta la posibilidad de que el contenido ácido del estómago ascienda y provoque ardor, malestar o dolor en el pecho, sobre todo después de comidas abundantes o si la infusión se toma antes de acostarse

La válvula que pierde tensión

El reflujo aparece cuando el esfínter esofágico inferior no cierra bien y permite que el ácido gástrico regrese al esófago. Esa irritación puede generar síntomas típicos como acidez, ardor y sensación de quemazón retroesternal

En el caso de la menta, especialmente la variedad piperita usada en infusiones, compuestos como el mentol pueden reducir la presión de esa válvula. Esa relajación favorece el paso del ácido hacia arriba y explica por qué algunas personas empeoran sus síntomas tras consumirla

Cuándo conviene evitarla

Las recomendaciones para quienes sufren reflujo suelen incluir limitar o eliminar la menta, sobre todo si se nota que empeora los síntomas. También suelen señalar otros desencadenantes frecuentes como el chocolate, el alcohol, las comidas grasas, las bebidas carbonatadas y, en algunos casos, el café

La clave está en identificar qué alimentos o bebidas afectan a cada persona. No todos reaccionan igual, pero la menta figura entre las opciones que más fácilmente pueden relajar el esfínter y agravar la acidez

Infusiones que suelen tolerarse mejor

Si la idea es tomar una bebida caliente sin aumentar el riesgo de reflujo, suelen preferirse infusiones más neutras, como manzanilla o jengibre, además de otras hierbas suaves. A diferencia de la menta, no tienden a relajar de la misma forma el esfínter esofágico inferior

En cualquier caso, la respuesta puede variar de una persona a otra. Por eso, la observación individual es importante para ajustar la dieta sin recurrir a restricciones innecesarias

Consulta y control de síntomas

La acidez frecuente o persistente merece evaluación médica, porque el reflujo gastroesofágico puede traer complicaciones si no se trata de forma adecuada. Los cambios en la alimentación ayudan, pero no reemplazan el seguimiento profesional cuando los síntomas se repiten

En ese contexto, la recomendación más prudente es probar con cuidado, registrar la respuesta del cuerpo y evitar la menta si aparece o empeora el reflujo