WASHINGTON.– El arco monumental que Donald Trump proyecta construir en Washington incorporaría una función militar. Según anunció el presidente, la estructura podrá albergar drones, francotiradores y grandes cantidades de munición
El mandatario afirmó que la modificación responde a un pedido del Ejército estadounidense y a motivos de seguridad nacional. Hasta ahora, el proyecto había sido presentado principalmente como un homenaje a la historia del país
Trump sostuvo que el complejo permitiría almacenar y desplegar rápidamente equipos y personal armado, con posiciones ubicadas tanto en la parte superior como en la plaza. “No existirá ninguna instalación igual en todo el mundo”, aseguró
Un monumento de 76 metros junto al Potomac
El llamado Arco de la Independencia fue concebido para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos. Tendría una altura de 76,2 metros y se levantaría en Memorial Circle, una rotonda situada sobre una isla del río Potomac
El emplazamiento se encuentra entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington, una ubicación que generó críticas por el posible impacto sobre las vistas del área
Los diseños elaborados por el arquitecto Nicolas Leo Charbonneau, socio de Harrison Design, muestran una construcción blanca con la inscripción dorada “Una nación bajo Dios”. En la cima habría una estatua alada de la Dama de la Libertad, mientras que cuatro leones dorados ocuparían la base
El proyecto todavía no tiene aprobación definitiva
La altura del arco también despertó inquietudes por su eventual incidencia en el tráfico aéreo próximo al aeropuerto nacional Ronald Reagan. La obra aún debe obtener la autorización definitiva de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital
Además, está pendiente una evaluación prevista por la Ley Nacional de Conservación Histórica para determinar sus efectos. Pese a esas instancias, el gobierno había anunciado que las excavaciones comenzarían en las semanas posteriores a principios de septiembre
El secretario del Interior, Doug Burgum, dijo que se preparaban para iniciar las tareas y describió el proyecto como una obra acorde con “la capital más poderosa del mundo”
Financiamiento privado y disputas por la Casa Blanca
Trump presentó tres maquetas de diferentes tamaños en octubre de 2025, durante una cena con empresarios que habían comprometido fondos para un nuevo salón de fiestas en la Casa Blanca. El presidente se inclinó por el diseño más grande, aunque entonces no informó cuánto costaría el arco
El proyecto, anunciado en julio de 2025, tenía un presupuesto estimado de 250 millones de dólares, que Trump prometió cubrir con aportes privados. También planteó que el dinero sobrante de esas donaciones podría destinarse al monumento
El salón de fiestas fue presentado inicialmente como un espacio para recibir invitados. Luego, Trump vinculó su construcción con la seguridad nacional y sostuvo que el atentado ocurrido durante una cena de corresponsales demostraba la necesidad de contar con un lugar protegido dentro de la residencia presidencial
La iniciativa generó disputas judiciales, al igual que otras intervenciones impulsadas por su gobierno en Washington. Para construir el salón, el presidente ordenó demoler un ala de la Casa Blanca y también recibió cuestionamientos por la falta de consulta al Congreso para una transformación de esa magnitud