Donald Trump tiene previsto viajar este viernes a Carolina del Sur para cerrar filas detrás de Darline Graham, la candidata que impulsa para quedarse con la banca que dejó vacante su hermano, el fallecido senador Lindsey Graham, en la interna republicana que se definirá la próxima semana

La votación será el martes y enfrentará a Graham con el representante Ralph Norman. El acto en Myrtle Beach llega como una señal de la importancia que Trump le asigna a esta pulseada, en un momento en que el control del Congreso volverá a estar en juego en las elecciones de medio término

Una apuesta en territorio favorable

Carolina del Sur es un terreno históricamente favorable para los republicanos: no elige a un demócrata a nivel estatal desde hace décadas, su delegación en la Cámara tiene apenas un representante demócrata y el propio Trump encontró allí un impulso decisivo en las primarias presidenciales de 2016

Tras la muerte súbita de Lindsey Graham el mes pasado, el gobernador Henry McMaster designó a Darline Graham como senadora interina, luego de que Trump presionara para que fuera la elegida. El presidente celebró públicamente esa decisión, la presentó como un homenaje a Lindsey Graham y le dio su respaldo total antes incluso de que formalizara su candidatura

Desde entonces, Darline Graham ha hecho de ese aval uno de los ejes de su campaña. En cada parada, repite que responde al llamado de Trump y promete empujar su agenda si llega al Senado

La candidata y su apuesta por el outsider

Graham se presenta como una recién llegada a la política. Dice que no es una política profesional y remarca su paso por una agencia estatal, además de las pocas semanas que lleva en el Senado, como prueba de que está lista para asumir el cargo

Entre sus prioridades menciona la seguridad fronteriza y la aprobación de la SAVE Act, además de cuestiones cotidianas como el precio de la nafta y el costo de vida. También ha buscado mostrarse alineada con Trump en casi todo el discurso de campaña

Esa estrategia quedó bajo presión esta semana, cuando tuvo dificultades para responder una pregunta básica sobre Taiwán y se describió a sí misma como “no una política pulida”. La frase generó atención, aunque Trump no comentó el episodio

Myrtle Beach, la vidriera elegida

El acto será en Myrtle Beach, una zona conservadora, en expansión y con fuerte lealtad a Trump. Allí también pesa la figura de Russell Fry, aliado del expresidente y eventual reemplazo que llegó a ser mencionado por Trump tras la muerte de Lindsey Graham

Fry ganó su banca en la Cámara en 2022 con apoyo de Trump, desplazó a un republicano que había votado a favor del impeachment y después compitió en la interna para el Senado. Terminó tercero y enseguida respaldó a Graham, en una jugada que reflejó cuánto pesa hoy el aval presidencial dentro del Partido Republicano