Un Airbus A330 de Delta Air Lines debió aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Oporto, en el norte de Portugal, después de que se detectara humo dentro de la cabina

El avión cubría el trayecto entre Barcelona y Boston y llevaba 296 pasajeros. Tras declarar la emergencia, la tripulación desvió la aeronave hacia la terminal portuguesa, donde el descenso se produjo sin inconvenientes

El episodio obligó a interrumpir durante algunos minutos las operaciones del aeropuerto. Varios vuelos permanecieron a la espera de autorización para aterrizar

Atención médica para pasajeros y tripulantes

Un total de 14 personas recibió asistencia médica. Cuatro de ellas, entre las que había tres pasajeros y un integrante de la tripulación, fueron trasladadas al Hospital São João de Oporto

Los cuatro afectados fueron considerados heridos leves. Más tarde, el hospital informó que dos pasajeros habían sido atendidos por síntomas respiratorios leves asociados con la inhalación de humo y que permanecían estables

La causa de la presencia de humo todavía no fue establecida. Después del aterrizaje, ambulancias de bomberos, equipos del Instituto Nacional de Emergencias Médicas, personal de la Cruz Roja y dotaciones de Leixões y Matosinhos-Leça participaron del operativo

Un antecedente reciente en Irán

El 16 de septiembre, un Boeing 737-300 de Sepehran Airlines también tuvo que regresar de emergencia al aeropuerto de Mashhad, en el noreste de Irán, luego de experimentar fuertes vibraciones poco después del despegue

La aeronave debía volar hacia Kermanshah y había abortado dos intentos de despegue antes de iniciar finalmente la carrera. Durante el tercer intento, realizado a las 17.39, hora local, comenzaron las vibraciones

En ese momento, parte del revestimiento del techo de la cabina se desprendió y cayó sobre el interior del avión. Los pasajeros manifestaron temor mientras la aeronave se sacudía, una situación que quedó registrada en videos difundidos en redes sociales

El piloto comunicó la emergencia a la torre de control y solicitó volver a Mashhad. Todos los pasajeros pudieron abandonar el avión sin sufrir heridas y fueron trasladados posteriormente a su destino

La falla detectada en el Boeing 737

La investigación determinó que el avión había sufrido una vibración anormal, conocida como “Shimmy”, en el tren de aterrizaje principal

El análisis técnico concluyó que el sistema encargado de amortiguar esas vibraciones, denominado Shimmy Damper, había fallado por una combinación de fugas, desgaste y corrosión

La rotura del amortiguador transmitió fuerzas anormales a otros componentes del tren de aterrizaje, incluido el Lower Torsion Link, una pieza que controla el movimiento de torsión del conjunto. Esto provocó daños en distintos elementos y en los neumáticos

El informe descartó que la calidad de los neumáticos hubiera sido determinante y consideró normal la actuación de los pilotos. También señaló el estado deficiente del Shimmy Damper y vulnerabilidades conocidas de ese sistema en los Boeing 737 Classic