Cuando Mark Orwig se sometió a una cirugía para extirpar un melanoma en la mejilla, en 2023, entendió que la batalla no terminaba ahí. En este tipo de cáncer, incluso después de una operación exitosa, pueden quedar células capaces de reactivar la enfermedad

Por eso aceptó participar en un ensayo clínico que buscaba medir si una vacuna experimental podía reducir el riesgo de recaída. El estudio reunió a más de mil pacientes con cáncer de piel y evaluó una terapia personalizada desarrollada a partir de ARNm, la misma tecnología usada en vacunas contra el coronavirus

Una vacuna hecha a medida

El tratamiento, llamado intismeran autogene, se diseñó a partir del análisis del tumor de cada paciente. Los investigadores identificaron mutaciones propias del cáncer y usaron esa información para fabricar una vacuna capaz de orientar al sistema inmunológico contra esas células

En el caso de Orwig, el proceso comenzó con una muestra del tumor extirpado. Luego recibió Keytruda, una inmunoterapia ya aprobada, junto con inyecciones periódicas de la vacuna o de un placebo durante un año

El ensayo de fase 3 mostró resultados exitosos y abrió la posibilidad de que, si las autoridades regulatorias avanzan, se habilite el primer tratamiento oncológico basado en ARNm

Efectos adversos y resultados

Orwig contó que las inyecciones le provocaron fatiga, náuseas, dolor de cabeza y malestar general, sobre todo tras la primera dosis. Con el tiempo, aprendió a sobrellevar mejor el tratamiento

Otro participante del estudio, Richard Dehmel, sufrió colitis y debió ser hospitalizado por deshidratación. Los especialistas advierten, sin embargo, que no es sencillo atribuir cada efecto secundario a una sola parte del régimen, porque Keytruda también puede generar complicaciones similares

Orwig completó el protocolo y sus controles posteriores no detectaron señales de reaparición del melanoma. Para él, haber participado en la investigación tuvo además un valor personal: siente que ayudó a generar datos que podrían beneficiar a futuros pacientes

Lo que viene

Aunque el ensayo representa un avance importante, todavía faltan datos completos y seguimiento a largo plazo para medir la eficacia real del tratamiento. Aun así, el resultado ya impulsó expectativas en otros estudios que buscan aplicar la misma estrategia en tumores como el de vejiga y el de pulmón

Para Orwig, el cierre fue simple: salió del control médico y se fue directo a dar clases de tenis. “Estoy agradecido”, resumió