Un misil balístico de nueva generación, presentado como un arma precisa y de largo alcance, quedó en el centro de cuestionamientos tras un ataque en el sur de Irán que, según un análisis independiente, habría provocado muertes de civiles lejos del punto exacto de detonación
La revisión sostiene que tres misiles impactaron el 28 de febrero en Lamerd y que la onda de fragmentación alcanzó a personas ubicadas a decenas de metros del sitio de explosión. El saldo atribuido al ataque fue de al menos 21 civiles muertos, entre ellos siete niños
Daños extendidos en barrios y un complejo deportivo
Los análisis de imágenes, videos y material satelital apuntan a detonaciones sobre un complejo deportivo y dos zonas residenciales. En ese radio, edificios, calles y vehículos mostraron marcas compatibles con una dispersión intensa de fragmentos metálicos
Entre los casos documentados figura el de una escuela dañada por una explosión ocurrida a unos 170 metros de distancia. También se registró la muerte de una niña de 2 años en otro barrio, donde el alcance estimado del fragmento letal llegó a unos 50 metros del punto de detonación
Un arma pensada para otro tipo de blancos
El misil en cuestión fue diseñado para sustituir a sistemas anteriores y alcanzar objetivos a más de 499 kilómetros. A diferencia de su predecesor, no se fragmenta de la misma manera, sino que libera decenas de miles de pequeñas piezas de tungsteno en todas las direcciones
Esa característica lo vuelve especialmente peligroso en entornos urbanos. Especialistas en armamento y derecho de la guerra advierten que su empleo cerca de viviendas, escuelas o calles transitadas puede multiplicar el daño a personas que no participan en combates
Dudas sobre el objetivo real del ataque
Las autoridades militares estadounidenses admitieron haber disparado misiles de este tipo en Irán, aunque negaron haber atacado Lamerd. También rechazaron responsabilidad por las muertes civiles reportadas en esa ciudad
En la zona hay un complejo vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, pero las imágenes satelitales no muestran daños allí. Tampoco surgieron reportes de infraestructura militar alcanzada ni de personal armado entre las víctimas
Más producción y más compras
Pese a las dudas sobre su uso, Estados Unidos, Reino Unido y Australia siguen apostando por este sistema. El Pentágono firmó un contrato para multiplicar su producción, mientras Londres y Canberra avanzaron en nuevas adquisiciones e inversiones
Para varios expertos, el misil puede ofrecer capacidades valiosas, pero su uso debería restringirse a objetivos militares claros y alejados de población civil