Un tribunal del distrito de Pafos multó con 3.000 euros a Joshua Patric Foster, un ciudadano británico de 38 años que se declaró culpable de negligencia por la muerte de su hijo de 3 años
El niño cayó desde una ventana del cuarto piso del hotel King Evelthon, en Chipre, y murió tras precipitarse unos 12 metros. El hecho ocurrió el 12 de julio, un día después de que Foster llegara al país junto con su esposa, sus hijos y sus suegros
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el proceso, el menor le pidió a su padre que lo levantara para observar el parque acuático del hotel. Foster lo sostuvo junto a una ventana situada cerca de un ascensor, pero el niño se resbaló y cayó al vacío
La jueza Froso Christodoulidou señaló que la omisión de Foster consistió en no comprobar que la ventana estuviera cerrada. Aunque había alcohol en su organismo, no se acreditó que estuviera tan afectado como para haber actuado de manera temeraria
El delito de negligencia contempla una pena máxima de cuatro años de prisión y una multa de hasta 4.250 euros. Sin embargo, la jueza consideró que las circunstancias del caso no justificaban el encarcelamiento
El tribunal también tuvo en cuenta que una condena, incluso suspendida, podía hacerle perder su empleo en una firma de auditoría, que ya había iniciado un procedimiento disciplinario
Christodoulidou describió la muerte como un hecho trágico ocurrido en un instante, cuyas consecuencias acompañarán a Foster y a su familia durante el resto de sus vidas
Después de la lectura del veredicto, Foster abrazó a sus padres, quienes lo acompañaron durante el proceso. Su abogado indicó que podía abandonar Chipre y regresar a su país ese mismo viernes o el sábado